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lunes, 7 de octubre de 2013

Reyes Ruiz, F.J. (2013) 31 años de educación ambiental: de la documentación de angustias al necio combate

El profesor Francisco Javier Reyes Ruiz (Universidad de Guadalajara, México) escribe en el Boletín del Ceneam de este mes de ostubre de 2013: 31 años de educación ambiental: de la documentación de angustias al necio combate.

La Conferencia internacional sobre educación ambiental realizada en Tbilisi puede percibirse de manera contrastante; por un lado, se considera como un evento fundamental por su relevancia y aportes en la historia de la educación ambiental, por otro, es la muestra de cómo la manera de entender un término llega a imponerse desde los gobiernos y los organismos internacionales sin darle suficiente cabida a posturas teóricas y políticas de movimientos y pensadores críticos frente a los modelos predominantes de desarrollo económico. Pero más allá de apuntar este contraste, en este artículo se identifican y analizan algunas de las estrategias planteadas en Tbilisi para lograr el proceso de consolidación de la educación ambiental tanto a nivel nacional como internacional y, a partir de este reconocimiento, señalar algunos elementos generales que permitan evaluar los avances y pendientes al respecto. 
  
1. MAGIA FUNDACIONAL 
  
Placenta y linaje, la Conferencia de Tbilisi proyecta esa magia (y toda magia tiene mucho de ilusión) de los momentos fundacionales de la esperanza. Posee un pulso magnético que nos atrae con recurrencia. Tbilisi se convirtió, por extrañas razones, en palabra memorable, cuya fuerza se mantiene a pesar de ese desintegrador de huellas que es el tiempo. Así, Tblisi sigue hoy, a 31 años, contribuyendo no sólo a la discusión, sino a trazar itinerarios. Desde entonces, independientemente de cualquier balance, nos ha 
crecido la memoria, se nos ha definido el rostro y escudriñamos la realidad con ojos más extensos. 

Archipiélago de propuestas, el Informe Final estimuló energías afirmativas que han ayudado a no quedarnos parados en el limbo de la pasividad y la amargura. Nos ha permitido dejar de rumiar los males y ensayar antídotos frente al seductor remolino civilizatorio. Parte de su mérito es que estuvo lejos de ser juglar de catástrofes o heraldo de pesadillas; no invadió el imaginario social con infiernos ecológicos ni propagó nuevos mapas del desamparo universal. Tampoco prometió, y eso no es ventaja menor, que con la educación ambiental se puede arribar a sociedades de tarjeta postal o a una colección de espejismos inútilmente idílicos. 

La citada Conferencia se escapó de quedar aterida en el intersticio cómodo que hay entre la vacilación y la angustia. Tuvo en su momento la virtud de mostrar que la educación ambiental había sido casi muda, antes de los años setenta, no por ausencia de ideas ni por carecer de un incipiente edificio de pensamientos propios, sino debido a la falta de tribunas y de reflectores. Tbilisi es un parteaguas que nos da sentido, pero también sentimiento de pertenencia y nos permite palpar, como ducadores ambientales, esas raíces invisibles y reales, desde las cuales venimos creciendo. 

Una de las importantes cualidades de Tbilisi es que, me parece, planteó que la educación ambiental debe ser mucho más que una etapa de la historia de la pedagogía; que por encima de ello, sus principios deben convertirse en elementos constitutivos de la condición humana y no quedar sólo como una práctica curricular. Es decir, propone, de manera implícita, que la frontera no es el aparato certificador de la burocracia escolar, sino la vida misma; por la rotunda razón de que esta última es más grande y vasta y es a ella, finalmente, a la que debe rendirle cuentas la educación. 

[...]
Tengo la convicción de que estamos aún lejos de escribir epitafios para la educación ambiental o de comenzar a guardar sus cenizas. Pero si ésta cancela la viabilidad de su futuro y abre la puerta del olvido, no será por bulimia teórica y discursiva o porque la realidad aplaste su vértigo de acción; más bien su futuro le será cancelado cuando deje de ser un asunto entrañable para una colectividad de necios. El mundo se tendrá que acostumbrar a contar con nosotros; especialmente si nos aferramos a recorrer esos senderos, unos antiguos y otros nuevos pero siempre palpitantes, donde está la gente que nos hace educadores. 
[...]

Tomado de: http://www.magrama.gob.es/es/ceneam/articulos-de-opinion/2013-10-reyes-ruiz_tcm7-298885.pdf

lunes, 8 de octubre de 2012

Declaración de Ahmedabad. Una llamada a la acción. Educación para la vida a través de la educación (2007)

Aprovechando el movimiento alrededor de Tbilisi+35 vamos a recordar otro documento reciente de la Unesco, para Tbilisi+30: La Declaración de Ahmedabad. Una llamada a la acción. Educación para la vida a través de la educación (2007).


La Declaración de Ahmedabad 2007: 
Una llamada a la Acción
Educación para la vida: la vida a través de la educación
28 de noviembre de 2007

Esta declaración fue desarrollada del 24 al 28 de noviembre de 2007. El proceso de redacción involucró a más de 1.500 participantes de 97 países durante la Cuarta Conferencia Internacional en Educación Ambiental. La conferencia fue patrocinada por UNESCO, UNEP y el Gobierno de la India y su anfitrión fue el Centro para la Educación Ambiental en Ahmedabad. Desde la primera conferencia internacional que se llevó a cabo en Tbilisi, Georgia en 1977, se han celebrado conferencias cada diez años, en Moscu en 1987 y en Thessaloniki, Grecia en 1997. Esta declaración fue redactada en el contexto de la Década de Educación para el Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas.

Nuestra visión es un mundo en el cual nuestro trabajo y estilos de vida contribuyan al bien común de toda vida en la Tierra. Creemos que a través de la educación, se pueden lograr estilos de vida que apoyen la integridad ecológica, la justicia social y económica, los modos de vida sostenibles y el respeto a toda forma de vida. A través de la educación podemos aprender a prevenir y resolver conflictos, respetar la diversidad cultural, crear una sociedad con un profundo respeto al cuidado y una vida en paz. Podemos aprender de los pueblos indígenas y los patrones tradicionales de vida que respetan y honran la Tierra y sus sistemas de apoyo a la vida y podemos adaptar esta sabiduría a nuestro mundo que cambia rápidamente. Podemos hacer escogencias individuales, comunitarias, nacionales y hasta globales con la debida consideración hacia el bien colectivo. Individuos, incluyendo a la juventud, la sociedad civil, los gobiernos, el sector privado, los socios donantes y otras instituciones pueden apreciar que su actuar cotidiano puede dar forma a un futuro viable del cual todos podremos estar orgullosos.


La producción y consumo humanos cada vez mayores están rápidamente socavando los sistemas de soporte de vida de la Tierra y el potencial para que toda vida prospere. Las suposiciones acerca de lo que constituye una calidad de vida aceptable para algunos, la mayoría de las veces significa privación para otros. La brecha entre ricos y pobres se está ensanchando. La crisis climática, la pérdida de biodiversidad, el incremento en los riesgos para la salud y la pobreza son indicadores de modelos de desarrollo y estilos de vida insostenibles. Existen modelos y visiones para un futuro sostenible y se necesita acción urgente para convertirlos en realidad. Los derechos humanos, la equidad de género, la justicia social y un medio ambiente saludable deben convertirse en imperativos globales. La Educación para el Desarrollo Sostenible es esencial para que esta transformación ocurra.


Mahatma Gandhi dijo, “Permitan que mi vida sea mi mensaje.” El ejemplo que damos es muy importante. A través de nuestras acciones, agregamos substancia y vigor a la búsqueda de una vida sostenible. Necesitamos re-pensar y cambiar con creatividad e imaginación, los valores por los cuales vivimos, las elecciones que hacemos y las acciones que tomamos.


Debemos reconsiderar nuestras herramientas, métodos y abordajes, nuestras políticas y economía, nuestras relaciones y alianzas, así como las verdaderas bases y el propósito de la educación y de qué manera esto se relaciona con la vida que llevamos. Al hacer nuestras elecciones, partimos de, y somos inspirados por el trabajo que se ha llevado a cabo previamente, incluyendo la Carta de la Tierra y los Objetivos de Desarrollo del Milenio.


Los procesos de Educación Ambiental apoyan y abogan por la Educación para el Desarrollo Sostenible. Tales procesos de educación deben ser relevantes, responsivos y responsables. Se insta para que la investigación brinde mayor rigor y credibilidad e identifique métodos cada vez más efectivos de aprender y compartir conocimiento. 


Todos somos tanto aprendices como educadores. La Educación para el Desarrollo Sostenible nos insta a que cambiemos y no veamos la educación como un mecanismo de entrega sino como un proceso de por vida, holístico e inclusivo. Nos comprometemos a construir alianzas y compartir nuestras diversas experiencias y conocimiento colectivo para refinar la visión de sustentabilidad mientras continuamos expandiendo su práctica.


En un mundo de crecientes capacidades para trabajar en red, acogemos nuestras responsabilidades y nos comprometemos a llevar hacia adelante las recomendaciones de esta conferencia. El sistema de las Naciones Unidas y los gobiernos alrededor del mundo necesitan apoyar la Educación Ambiental y desarrollar un marco político sano para la Educación para el Desarrollo Sostenible y comprometerse a su implementación.
Instamos a toda la gente a unírsenos en el seguimiento de los principios de sustentabilidad con humildad, inclusividad, integridad y un fuerte sentido de humanidad. Nos movemos hacia adelante después de Ahmebadad con un sentimiento de esperanza, entusiasmo y compromiso hacia la acción.


Documento completo en: http://www.tbilisiplus30.org/Declaration%20_spanish.pdf
Comentarios acerca de esta Declaración: http://forotuqueque.blogspot.com.es/2008/01/ahmadabad-el-informe-de-javier-benayas.html 

sábado, 6 de octubre de 2012

Tbilisi-1997: Declaración de la Conferencia Intergubernamental de Tbilisi sobre Educación Ambiental

A cuenta de la reciente Tbilisi+35, traemos aquí los recuerdos de 1977, la Conferencia Intergubernamental de Educación Ambiental de Tbilisi.

A los dos años del Seminario de Belgrado, se celebró lo que para muchos autores es el hito más importante de la historia de la educación ambiental: la Conferencia Intergubernamental de Educación Ambiental, Tbilisi (Georgia), del 12 al 26 de octubre de 1977. Representantes de 66 países miembros de la ONU y observadores de dos naciones que no son miembros se reunieron para la primera conferencia intergubernamental en el mundo sobre la educación ambiental, que desembocó en la liberación de una declaración oficial sobre la educación ambiental.
Según manifiesta Calvo (1997): «En Tbilisi se crea el corpus teórico de la educación ambiental, desde su definición hasta la determinación de sus áreas de actuación».
De acuerdo con Pardo (1997) en el enfoque adoptado en Tbilisi «el medio ambiente se entiende como una totalidad que abarca a la vez los aspectos naturales y los dimanantes de las actividades humanas; la educación ambiental resulta ser una dimensión del contenido y de la práctica de la educación, orientada a la prevención y a la resolución de los problemas concretos planteados por el medio ambiente, gracias a un enfoque interdisciplinario y a la participación activa y responsable de cada individuo y de la colectividad».«Desde el punto de vista de la metafórico y simbólico, Tbilisi opera como un "mito fundacional" o un "mito de origen": un acontecimiento histórico trascendente que supongo que el nacimiento de la educación ambiental institucional y social. Un hito que proyecta su sombra en el presente y en el futuro, incluso si ya no uso, no saben o no asumir la totalidad del discurso que se formuló y proyectos sobre el terreno que había, en cierto modo, establecer. De hecho, sería un ejercicio interesante para hacer las generaciones de educadores se han sumado en las últimas dos décadas y que las ideas tienen que Tbilisi, su importancia histórica y su huella en esta (aunque podríamos encontrar con la sorpresa de que no tienen ninguna)» (Meira, 2009).
«En Tbilisi se establecieron los criterios y directrices de lo que sería la EA en las décadas siguientes que, en términos generales, viene descrita por un empeño en educar sobre el medio ambiente, es decir, educar para concienciar a las personas sobre lo que significa el medio en la vida de los seres humanos en cuanto que sistema del que dependen y que deben comprender. Los tiempos de Tbilisi fueron tiempos de cambio donde la Modernidad se fue instaurando plenamente y, por suerte, la EA se encontraba bien situada. La Conferencia de Tbilisi supuso la promulgación de muchas ideas que aún están vigentes y gozan de la originalidad e innovación de la se vieron envueltas en aquellos años. La afirmación de los lazos entre el mundo de la educación y la problemática del desarrollo social, físico y humano fue un paso al frente ayer y sigue siéndolo hoy» (Muñoz Rodríguez, 2011)
«Se apostó por que la Educación Ambiental fuera considerada una pieza indiscutible en la educación permanente que todo ciudadano necesita para convivir responsablemente con el entorno físico y natural, humano y social. La especie humana debe comprender los problemas básicos que afectan a la sociedad, para lo cual la educación ha de proporcionar unos principios éticos, conocimientos técnicos v una serie de cualidades y competencias para hacer al ser humano un ser responsable. Había que empezar a ayudar a comprender la interdependencia entre los ámbitos económico, político, social y ecológico, considerando el medio ambiente desde una concepción global, basada en principios éticos de respeto, responsabilidad y participación. Se trataba de integrar la Educación Ambiental en el amplio espectro de la educación desde una visión pragmática e instrumentalista. Una época marcada "...por la exigencia de reafirmarse la Educación Ambiental como una práctica educativa concienciadora"» (Caride y Meira, 2001).

 
DECLARACIÓN DE LA CONFERENCIA INTERGUBERNAMENTAL DE TBILISI SOBRE EDUCACIÓN AMBIENTAL
La Conferencia Intergubernamental sobre Educación Ambiental, organizada por la Unesco en cooperación con el PNUMA y celebrada en la ciudad de Tbilisi, habida cuenta de la armonía y el consenso que han prevalecido en ella, aprueba solemnemente la Declaración siguiente:
En los últimos decenios, el hombre, utilizando el poder de transformar el medio ambiente, ha modificado aceleradamente el equilibrio de la naturaleza. Como resultado de ello, las especies vivas quedan a menudo expuestas a peligros que pueden ser irreversibles.
Como se proclamó en la Declaración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano,  celebrada en 1972 en Estocolmo, la defensa y la mejora del   medio ambiente para las  generaciones presentes y futuras constituyen un objetivo urgente de la humanidad.    Para el logro de esta empresa habrá que adoptar con urgencia nuevas estrategias,  incorporándolas al desarrollo, lo que representa, especialmente en los países en desarrollo,  el requisito previo de todo avance en esta dirección.    La solidaridad y la equidad en las relaciones entre las naciones deben constituir la base del nuevo orden internacional y contribuir a reunir lo antes posible todos los recursos existentes.    Mediante la utilización de los hallazgos de la ciencia y la tecnología, la educación   debe desempeñar una función capital con miras a crear la conciencia y la mejor comprensión de los problemas que afectan al medio ambiente.    Esa educación ha de fomentar la elaboración de comportamientos positivos de conducta con respecto al medio ambiente y la utilización por las naciones de sus recursos.
La educación ambiental debe impartirse a personas de todas las edades, a todos los niveles y en el marco de la educación formal y no formal.    Los medios de comunicación social tienen la gran responsabilidad de poner sus enormes recursos al servicio de esa misión educativa.    Los especialistas en cuestiones del medio ambiente así como aquéllos cuyas acciones y decisiones pueden repercutir de manera perceptible en el medio ambiente, han de recibir en el curso de su formación los conocimientos y las aptitudes necesarios y adquirir plenamente el sentido de sus responsabilidades a ese respecto.
La educación ambiental, debidamente entendida, debería constituir una educación permanente general que reaccionara a los cambios que se producen en un mundo en rápida evolución.    Esa educación debería preparar al individuo mediante la comprensión de los principales problemas del mundo contemporáneo, proporcionándole conocimientos técnicos y las cualidades necesarias para desempeñar una función productiva con miras a mejorar la vida y proteger el medio ambiente, prestando la debida atención a los valores óticos.   Al adoptar un enfoque global, enraizado en una amplia basé interdisciplinaria, la educación ambiental crea de nuevo una perspectiva general dentro de la cual se reconoce la existencia de una profunda interdependencia entre el medio natural y el medio artificial.    Esa educación contribuye a poner de manifiesto la continuidad permanente que vincula los actos del presente a las consecuencias del futuro; demuestra además la interdependencia entre las comunidades nacionales y la necesaria solidaridad entre todo el género humano.
La educación ambiental ha de orientarse hacia la comunidad. Debería interesar al individuo en un proceso activo para resolver los problemas en el contexto de realidades específicas y debería fomentar la iniciativa, el sentido de la responsabilidad y el empeño de edificar un mañana mejor. Por su propia naturaleza, la educación ambiental puede contribuir poderosamente a renovar el proceso educativo.
Con objeto de alcanzar estos objetivos, la educación ambiental exige la realización de ciertas actividades específicas para colmar las lagunas que, a pesar de las notables tentativas efectuadas, siguen existiendo en nuestros sistemas de enseñanza.
En consecuencia, la Conferencia, reunida en Tbilisi:
Dirige un llamamiento a los Estados Miembros para que incluyan en sus políticas de educación medidas encaminadas a incorporar un contenido, unas direcciones y unas actividades ambientales a sus sistemas, basándose en los objetivos y características antes mencionados;
Invita a las autoridades de educación a intensificar su labor de reflexión, investigación e innovación con respecto a la educación ambiental;
Insta a los Estados Miembros a colaborar en esa esfera, en especial mediante el intercambio de experiencias, investigaciones, documentación y materiales, poniendo además los servicios de formación a disposición del personal docente y de los especialistas de otros países;
Insta, por ultimo, a la comunidad internacional, a que ayude generosamente a fortalecer esta colaboración en una esfera de actividad que simboliza la necesaria solidaridad de todos los pueblos y que puede considerarse como particularmente alentadora para promover la comprensión internacional y la causa de la paz.

B.    RECOMENDACIONES
LA FUNCIÓN,  LOS OBJETIVOS Y LOS PRINCIPIOS RECTORES DE LA EDUCACIÓN AMBIENTAL
Recomendación n° 1

La Conferencia,
Considerando los problemas que el medio ambiente plantea a la sociedad contemporánea, y habida cuenta del papel que la educación puede y debe desempeñar para la comprensión de tales problemas,
Recomienda la adopción de algunos criterios que podrán contribuir a orientar los esfuerzos para el desarrollo de la educación ambiental a nivel nacional, regional e internacional:
1.      Aunque sea obvio que los aspectos biológicos y físicos constituyen la base natural del medio humano, las dimensiones socioculturales y económicas, y los valores éticos, definen por su parte las orientaciones y los instrumentos con los que el hombre podrá comprender y utilizar mejor los recursos de la naturaleza con objeto de satisfacer sus necesidades.
2.      La educación ambiental es el resultado de una reorientación y articulación de las diversas disciplinas y experiencias educativas que facilita la percepción integrada del medio ambiente, haciendo posible una acción más racional y capaz de responder a las necesidades sociales.
3.      Un objetivo fundamental de la educación ambiental es lograr que los individuos y las colectividades comprendan la naturaleza compleja del medio ambiente natural y del creado por el hombre, resultante de la interacción de sus aspectos biológicos, físicos,  sociales, económicos y culturales, y adquieran los conocimientos, los valores, los comportamientos y las habilidades prácticas para participar responsable y eficazmente en la prevención y solución de los problemas ambientales y en la gestión de la cuestión de la calidad del medio ambiente.
4.      Propósito fundamental de la educación ambiental es también mostrar con toda claridad las interdependencias económicas, políticas y ecológicas del mundo moderno, en el que las decisiones y comportamientos de los diversos países pueden  tener consecuencias de alcance internacional.   En ese sentido, la educación ambiental debería contribuir a desarrollar un espíritu de responsabilidad y de solidaridad entre los países y las regiones como fundamento de un nuevo orden internacional que garantice la conservación y la mejora del medio ambiente.
5.      Una atención particular ha de acordarse a la comprensión de las relaciones complejas entre el desarrollo socioeconómico y el mejoramiento del medio ambiente.
6.      Con este propósito, corresponde a la educación ambiental dispensarlos conocimientos necesarios para interpretar los fenómenos complejos que configuran el medio ambienté, fomentar aquellos valores éticos, económicos y estéticos que constituyen la base de una autodisciplina, favorezcan el desarrollo de comportamientos compatibles con la preservación y mejoramiento de ese medio, así CG:..D una amplia gama de competencias prácticas necesarias a la concepción y aplicación de soluciones eficaces a los problemas ambientales.
7.     Para la realización de tales funciones, la educación ambiental debería suscitar una vinculación más estrecha entre los procesos educativos y la realidad, estructurando sus actividades en torno a los problemas del medio ambiente que se plantean a comunidades concretas y enfocar el análisis   de aquéllos, a través de una perspectiva interdisciplinaria y globalizadora que permita una comprensión adecuada de los problemas ambientales.
8.      La educación ambiental debería ser concebida como un proceso continuo y que dispense a sus diferentes beneficiarios, gracias a una renovación permanente de sus orientaciones, contenido y métodos, un saber siempre adaptado a las condiciones cambiantes del medio ambiente.
9.      La educación ambiental debería dirigirse a todos los grupos de edad y socioprofesionales de la población.    Sus destinatarios son:   a)   el publico en general no especializado compuesto por jóvenes y adultos cuyos comportamientos cotidianos tienen una influencia decisiva en la preservación y mejora del medio ambiente;   b)   los grupos sociales específicos cuyas actividades profesionales inciden sobre la calidad de ese medio; y c) los científicos y técnicos cuyas investigaciones y prácticas especializadas constituirán la base de conocimientos sobre los cuales debe fundarse una educación, una formación y una gestión eficaz relativa al ambiente.
10.   El desarrollo eficaz de la educación ambiental exige el pleno aprovechamiento de todos los medios públicos y privados de que la sociedad dispone, para la educación de la población: sistema de educación formal, diferentes modalidades de educación extraescolar y los medios de comunicación de masas.
1 1. Para contribuir con eficacia a mejorar el medio ambiente, la acción de la educación debe vincularse con la legislación, las políticas, las medidas de control y las decisiones que los gobiernos adopten en relación al medio ambiente humano.
Recomendación n° 2
La Conferencia,
Reconociendo que la educación ambiental debería contribuir a consolidar la paz,  reducir más las tensiones internacionales y a desarrollar la comprensión mutua entre los Estados, y constituir un verdadero instrumento de la solidaridad internacional y de eliminación de todas las formas de discriminación racial,   política y económica,
Observando que el concepto de "medio ambiente" abarca una serle de elementos naturales,  creados por el hombre y sociales de la existencia humana y que los elementos sociales constituyen un conjunto de valores culturales, morales e individuales, así como de relaciones-interpersonales en las esferas del trabajo y de las actividades de tiempo libre,
Tomando nota del documento UNESCO/ ENVED 4 y, en particular, de los principios que figuran en el Capítulo II,
Habiendo tomado nota también del documento de síntesis de las reuniones regionales de expertos sobre educación ambiental (ENVED 7,  Capítulo III, párrafos 15 a 26),
Teniendo en cuenta el párrafo G7 del documento de trabajo UNESCO/ENVED 4, en el que se invita a la Conferencia a formular las finalidades, los objetivos y los principios rectores que deberían presidir la educación ambiental con objeto de satisfacer su cometido del mejor modo posible,
Considerando que todas las personas deberían gozar del derecho a la educación ambiental,
Hace suyos las finalidades, los objetivos y los principios rectores siguientes en lo que atañe a la educación  ambiental;                                                                                        
1.     Las finalidades de la educación ambiental son:
a)    ayudar a hacer comprender claramente la existencia y la importancia de la interdependencia económica, social, política y ecológica en las zonas urbanas y rurales;
b)     proporcionar a todas las perdonas la posibilidad de adquirir los conocimientos, el sentido de los valores, las actitudes, el interés activo y las aptitudes necesarios para proteger y mejorar el medio ambiente;
c)     inculcar nuevas pautas de conducta en los individuos, los grupos sociales y la sociedad en su conjunto, respecto del medio ambiente.
2.      Categorías de objetivos de la educación ambiental:
ayudar a los grupos sociales y a los individuos a adquirir una conciencia del medio ambiente global y ayudarles a sensibilizarse por esas cuestiones.
ayudar a los grupos sociales y a los individuos a adquirir una diversidad de experiencias y una comprensión fundamental del medio y de los problemas anexos.
ayudar a los grupos sociales y a los individuos a compenetrarse con una serie de valores y a sentir interés y preocupación por el medio ambiente motivándolos de tal modo que puedan participar activamente en la mejora y la protección del medio ambiente.
ayudar a los grupos sociales y a los individuos a adquirir las aptitudes necesarias para determinar y resolver los problemas ambientales.
proporcionar a los grupos sociales y a los individuos la posibilidad de participar activamente en las tareas que tienen por objeto resolver los problemas ambientales.
3.     Algunos de los principios rectores de la educación ambiental:
La educación ambiental deberla:
-   Considerar el medio ambiente en su totalidad, es decir,  en sus aspectos naturales y creados por el hombre, tecnológicos y sociales (económico, político, técnico, histórico-cultural, moral y estético);
-   Constituir un proceso continuo y permanente, comenzando por el grado preescolar y continuando a través de todas las fases de la enseñanza formal y no formal;
-  Aplicar un enfoque interdisciplinario, aprovechando el contenido específico de cada disciplina de modo que se adquiera una perspectiva global y equilibrada;
-  Examinar las principales cuestiones ambientales desde los puntos de vista local, nacional, regional e internacional de modo que los educandos se compenetren con las condiciones ambientales de otras regiones geográficas;
-   Concentrarse en las actuales situaciones ambientales y en las que pueden presentarse, habida cuenta también de la perspectiva histórica;
-  Insistir en el valor y la necesidad de la cooperación local, nacional e internacional para prevenir y resolver los problemas ambientales;
-   Considerar de manera explícita los aspectos ambientales en los planes de desarrollo y de crecimiento;
-  Hacer participar a los alumnos en la organización de sus experiencias de aprendizaje, y darles la oportunidad de tomar decisiones y aceptar sus consecuencias;
-   Establecer una relación, para los alumnos de todas las edades, entre la sensibilización por el medio ambiente, la adquisición de conocimientos, la aptitud para resolver los problemas y la clarificación de los valores, haciendo especial hincapié en sensibilizar a los más jóvenes a los problemas del medio ambienté que se plantean en su propia comunidad;
-  Ayudar a los alumnos a descubrir los síntomas y las causas reales de los problemas ambientales;
-  Subrayar la complejidad de los problemas ambientales y, en consecuencia, la necesidad de desarrollar el sentido crítico y las aptitudes necesarias para resolver los problemas;
-  Utilizar diversos ambientes educativos y una amplia gama de métodos para comunicar y adquirir conocimientos sobre el medio ambiente, subrayando debidamente las actividades prácticas y las experiencias personales.

... Siguen las recomendaciones. Texto completo en: http://unesdoc.unesco.org/images/0003/000327/032763sb.pdf

Bibliografía utilizada:
Meira, P. (2009): Outra lectura da historia da Educación Ambiental e algún apuntamento sobre a crise do presente. ambientalMENTEsustentable, xullo-decembro 2009, ano IV, II (8). A Coruña.
Pardo (1997)
Calvo, S. (1997): Redefinir la Educación Ambiental de las Recomendaciones de Tibilisi a la Agenda XXI. Ministerio del Medio Ambiente. Madrid.
Caride y Meira (2001): Educación ambiental y desarrollo humano. Ariel Educación. Barcelona.
Muñoz Rodríguez, J.M. y Salas, F. (2011): El discurso teórico de la Educación Ambiental. Muñoz Rodríguez, J.M. (coord.)(2011): Temas relevantes en teoría de la educación. Ediciones Universidad de Salamanca. Salamanca.

UNESCO (1977): Conferencia Intergubernamental sobre Educación Ambiental. Tbilisi (URSS, ahora Georgia). Informe Final.

viernes, 5 de octubre de 2012

Tbilisi + 35: Educar hoy para un futuro sostenible


Tbilisi+35 es la Conferencia Intergubernamental sobre Educación Ambiental para el Desarrollo Sostenible, organizada por el Gobierno de Georgia en  colaboración con la UNESCO y el PNUMA, que  reunió a más de 300 delegados  de todas partes del mundo para llevar adelante el atractivo global de la  educación como un medio para el desarrollo sostenible establecido por la  declaración de la reunión histórica celebrada en esta misma ciudad en 1977.
El 1977, la Declaración de  Tbilisi establece un marco para las actividades de  educación ambiental formal y no formal en los niveles local, nacional e  internacional y proporciona los "principios fundamentales" de las propuestas  de la Agenda 21 y de un conjunto de documentos e iniciativas mundiales que  siguieron.
Tbilisi+35 ha conmemorado la Declaración de Tbilisi 1977 y los 35 años de los  esfuerzos mundiales de la educación hacia un mundo sostenible. Al construir  sobre el legado existente, la Conferencia tiene la intención de:
  •     Mejorar la cooperación internacional para hacer el mejor uso posible de los  esfuerzos mundiales de la educación en la lucha de la humanidad para una  vida sostenible y su transición hacia una economía verde
  •     Proporcionar una plataforma para que los tomadores de decisiones para  interactuar con lideradas por la ONU foros dedicados a la EA y la EDS
  •     Hacer un balance de la aplicación de las principales nacionales, regionales e  internacionales, programas de EA hasta ahora, y para definir las vías más allá.

Tbilisi+35 ha contado con una serie sesiones plenarias de alto nivel y sesiones  de trabajo, para sentar las bases de una acción concertada reforzada y mundial  sobre la educación y el desarrollo sostenible. El resultado de la Conferencia es  un documento que describe un nuevo programa mundial de educación  ambiental más allá de 2015 para satisfacer las necesidades actuales y los retos 
futuros.

No consta ninguna presencia o representación del estado español.


Declaración de Tbilisi+35 (*):

Educar hoy para un futuro sostenible
1. Nosotros, los representantes de los gobiernos de 104 países, así como las  organizaciones internacionales intergubernamentales y no gubernamentales  presentes en la "Conferencia Intergubernamental de Tbilisi+35 sobre  Educación Ambiental para el Desarrollo Sostenible" (Tbilisi +35), celebrada en  Tbilisi, Georgia, los días 6-7 de septiembre de 2012, por invitación del  Gobierno de Georgia, en colaboración con la UNESCO y el PNUMA, adoptamos  este Comunicado.
2. RECONOCEMOS la importancia histórica de la Declaración de Tbilisi, de  1977, adoptada por la Primera Conferencia Intergubernamental sobre  Educación Ambiental y, además, reconocemos que la educación ambiental  (EA) apoya los procesos y defendemos la educación para el desarrollo  sostenible (EDS). Este reconocimiento se plasma en Tbilisi 35 título de  "Educación Ambiental para el Desarrollo Sostenible". El sistema de las  Naciones Unidas y los gobiernos deben apoyar EE dentro de unos marcos de  políticas de EDS. Las diferentes regiones del mundo se han desarrollado  sofisticadas interpretaciones de la relación entre la EA y la EDS, que se  reconoce en este Comunicado. Referencias de este comunicado es la EDS  reconoce la importancia crítica de la EA, ya que ha evolucionado desde la  Declaración de Tbilisi y hablar con EE, así como la EDS.
3. Felicitamos los objetivos de TBILISI+35, que son los siguientes:
i. conmemorar el 35 º aniversario de la Declaración de 1977 Tbilisi;
ii. proporcionar una plataforma para que las autoridades ambientales  pertinentes y educativas y de otro tipo para mejorar la cooperación  internacional para una acción concertada para un futuro sostenible;
iii. reconocer los logros de la comunidad mundial en la aplicación de la EA y la  EDS;
iv. frente a la necesidad de un enfoque equilibrado entre la conservación del  medio ambiente y el desarrollo, y
v. presentar recomendaciones a la luz de los recientes acontecimientos en  particular los resultantes de la Conferencia Río +20 de las Naciones Unidas  sobre el Desarrollo Sostenible.Visión Evolucionar desde Tbilisi a  Tbilisi (1977- 2012)
4. RECONOCEMOS que las recomendaciones de la Primera Conferencia  Intergubernamental sobre Educación Ambiental y la Declaración de Tbilisi en  1977, han jugado un papel crucial en la definición de la educación entorno a la  protección del medio ambiente y el desarrollo sostenible, proporcionando así  los principios fundamentales de la EDS. Los objetivos planteados en la  Conferencia de Tbilisi 1977 -a saber, concienciación, conocimiento, actitudes,  aptitudes y participación- siguen siendo válidos hoy en día, y el objetivo  principal - la alineación de los comportamientos humanos, acciones, prácticas  y condiciones sociales hacia un futuro sostenible - aún no se ha logrado .
5. RECONOCEMOS las raíces históricas y las contribuciones de la EA y la visión  relacionada con la EDS y su evolución a partir de la Conferencia de las  Naciones Unidas sobre el Medio Humano (Estocolmo, 1972), el Seminario  Internacional de Educación Ambiental (Belgrado, 1975), la Primera  Conferencia Intergubernamental sobre Educación Ambiental (Tbilisi, 1977), el  Congreso Internacional de Educación y Capacitación Ambiental (Moscú, 1987),  la Conferencia Mundial sobre Educación para Todos (Jomtien, 1990), la  Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo  (Río de Janeiro, 1992), la Conferencia Internacional sobre el Medio Ambiente y  Sociedad: Educación y Pública (Thessaloniki, 1997), La Cumbre del Milenio (Nueva York, 2000), la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible  (Johannesburgo, 2002), el Decenio de las Naciones Unidas de la EDS (2005- 2014), la cuarta Conferencia Internacional de Educación Ambiental  (Ahmadabad, 2007), la Conferencia Mundial de la UNESCO sobre la EDS  (Bonn, 2009) y la Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible  (Río de Janeiro, 2012).
6. RECONOCEMOS los logros de los 35 años de EA y Del Decenio de las  Naciones Unidas de la Educación para Desarrollo Sostenible (DEDS) hasta el  momento, y el progreso de la comunidad mundial hacia el establecimiento de  políticas de EDS, estrategias e iniciativas en los planos mundial, regional,  nacional y local; sin embargo, tomamos nota con pesar de que el progreso es  todavía insuficiente y desigual.
7. RECONOCEMOS el papel clave y el impacto positivo de la Comunicación, la Educación y las provisiones de Conciencia Públicas de acuerdos multilaterales ambientales y el desarrollo de los derechos humanos ambientales, reconociendo también la relación entre derechos humanos y entorno; sin embargo, notamos que su potencial aún tiene que ser realizado totalmente para dirigir los desafíos corrientes de sostenibilidad. 
Río+20 y "El futuro que queremos" - Nuevos cambios para la educación
8. TOMAMOS NOTA de "El futuro que queremos" - documento final de Rio+20, en particular los artículos pertinentes a la educación, así como las recientes conclusiones del informe de la UNESCO de 2012 sobre el DEDS "Hacer la Educación del Mañana", la previsión del PNUMA informe "21 Temas para el siglo 21", el informe del PNUMA "Perspectivas del Medio Ambiente Mundial (GEO 5)", el informe del Secretario General de Alto Nivel sobre la sostenibilidad mundial, entre otras cosas.
9. TOMAMOS NOTA, ADEMÁS, de que la humanidad se enfrenta a persistentes problemas mundiales como señaló "El futuro que queremos", incluyendo, pero no limitado, a la pobreza, la propiedad no-equitativa, distribución y al uso no sostenible de los recursos, a la injusticia social y ambiental; a la desigualdad de oportunidades educativas, a los sistemas de salud deficientes, a la sobrepoblación, a la desigualdad de género; a las desigualdades entre las zonas rurales y al desarrollo urbano, la pérdida del patrimonio cultural y la diversidad biológica, el cambio climático y la exposición a los desastres y riesgos.
10. ELOGIAMOS la decisión de las Naciones Unidas en la Conferencia contra el Desarrollo Sostenible, Rio+20, donde acentuó la importancia de promover ESD y la integración más activa del desarrollo sostenible en todos los niveles y las fases de la educación y sistemas de enseñanza, y damos la bienvenida a los esfuerzos realizados sobre el temprano desarrollo de niñez, la enseñanza superior y primaria, secundaria, profesional y sistemas de enseñanza más allá de las Naciones Unidas DESD.
11. DAMOS LA BIENVENIDA a las declaraciones de "El futuro que queremos", que reconoce la economía verde en el contexto de desarrollo sostenible y a la extirpación de pobreza como uno de los instrumentos importantes disponibles para alcanzar el desarrollo sostenible y la resiliencia. Esto requiere un énfasis sobre la educación al causar un cambio significativo de actitudes de la población en la búsqueda de un modelo de consumo y de producción sostenible, así como sobre la educación y el propio mundo laboral.
    La captura de Progreso: Haciendo suyas las Buenas Prácticas
12. AFIRMAMOS que la educación es fundamental para lograr el desarrollo sostenible, entre otras cosas el fomento de economías verdes y sociedades sostenibles, para superar la desigualdad social y económica y para promover la solidaridad inter e intrageneracional, la paz y los estilos de vida responsables. 
13. FELICITAMOS las prácticas de supervisión continua, evaluación y revisión de la educación para que sea un proceso permanente, integral e inclusivo de aprendizaje entregando su propósito más allá de la mera adquisición de conocimientos y valores y la ética de la mejora, la creación de nuevos patrones de comportamientos y estilos de vida en consonancia con el núcleo intención de la Declaración de Tbilisi 1977 y los principios de la Carta de la Tierra.
14. SUBRAYAMOS la importancia de las experiencias de aprendizaje a lo largo de la vida y los sistemas orientados por principiantes que incluyen la educación formal, no formal e informal que autoriza a la gente y comunidades con el conocimiento esencial y habilidades de vida de promover la transformación social hacia la sostenibilidad. En particular, las prácticas que animan a la EDS a desarrollar competencias claves que faciliten la comprensión de complejidad, el trato con la incertidumbre, los dilemas éticos y la gestión de riesgos.
16. AFIRMAMOS la importancia de los fundamentos de la EDS a partir de los primeros años de vida para el aprendizaje formal y no formal de los jóvenes.
17. RECONOCEMOS la contribución de los pueblos indígenas y la sabiduría local en el desarrollo del "sentido de pertenencia" y del respeto por la tierra, sobre todo en la naturaleza, pues son esenciales para la promoción de una sociedad que se preocupa por el medio ambiente.
18. RECONOCEMOS el papel positivo que el sector empresarial puede desempeñar en la reducción del consumo excesivo y el rendimiento de materiales, tratamiento de la energía, el agua, la seguridad alimentaria y la degradación del medio ambiente, promoviendo la eficiencia de los recursos, las sociedades bajas en carbono y desarrollo sostenible.
19. AFIRMAMOS el potencial de una fuerte cooperación intergubernamental y las asociaciones público-privadas, así como la participación de la sociedad civil riguroso y un diálogo constructivo entre todas las partes interesadas -gobiernos, instituciones académicas, empresas, consumidores, sociedad civil, medios de comunicación y el público en general- como condición sine qua non para la EDS.
20. RECONOCEMOS la actual cooperación internacional en la promoción de políticas públicas y la práctica de la EDS, el intercambio de buenas prácticas entre los Estados y las regiones, incluso en los programas escolares y de  gestión, la transferencia de tecnologías e innovaciones educativas, y facilitar el intercambio de oportunidades, alianzas y trabajo conjunto de las instituciones. 
21. RECONOCEMOS los esfuerzos de financiación adecuada y diversificada de la EDS a través de contribuciones públicas, privadas y corporativas a nivel local, nacional, regional y mundial.
22. BIENVENIDOS el desarrollo de la infraestructura educativa adecuada y la incorporación de tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en la educación, el fomento de competencias de los profesores, la investigación y la promoción del aprendizaje social en todos los ámbitos cruciales para la efectiva implementación de los objetivos de la EDS.
23. APOYAMOS las iniciativas gubernamentales y no gubernamentales que mejoren la excelencia científica, investigación e innovación en materia de EDS a través de la participación de las instituciones de educación superior y redes de investigación, así como la adopción por las instituciones de educación superior de los enfoques de desarrollo sostenible, en particular en los países en desarrollo.
24. RECONOCEMOS que, a pesar de los avances documentados hacia la EDS, la persistencia y los desafíos emergentes para el desarrollo sostenible y la educación prevalecen, incluyendo, pero no limitado a: la pobreza, la desigualdad en el acceso a educación de calidad, la distribución desigual de los recursos de propiedad, conflictos, crisis económica, el desempleo y el subempleo, falta de inversión en iniciativas de desarrollo sostenible, el aumento de la presión sobre la capacidad de carga de los ecosistemas y el cambio climático.

ESD Mirando hacia el futuro y más allá de 2014
RECOMENDAMOS a gobiernos y otros interesados a:
25. ABOGAR por un mejor entendimiento y difusión de los contenidos y métodos de la EDS y el papel de los medios de comunicación, incluidos los medios de comunicación social, las TIC y otros entornos innovadores de aprendizaje en la consecución de los objetivos de EDS, la sociedad civil y en particular a los grupos vulnerables.
26. ACELERAR la institucionalización de los compromisos de la EDS en todos los niveles que contribuyen a la buena gobernanza en los procesos globales de desarrollo sostenible.
27. PROMOVER el empoderamiento de los jóvenes a través de procesos de EDS y fomentar su creatividad y liderazgo para convertirse en agentes de cambio para un futuro sostenible.
28. ALENTAR a las autoridades educativas, ambientales pertinentes y otros a tomar una acción coordinada mediante el establecimiento de alianzas entre los organismos gubernamentales, la sociedad civil, el sector empresarial y las instituciones de enseñanza general, profesional y superior.
29. ABORDAR el tema de las economías verdes en la EDS como una mejor comprensión del papel de las economías verdes en el logro del desarrollo sostenible, así como proporcionar conocimientos y habilidades para la creación de empleos verdes, mientras se aseguran la igualdad social.
30. ALENTAR las iniciativas y asociaciones para abordar temas prioritarios, como una transición hacia una agricultura sostenible, los recursos hídricos y la gestión de los ecosistemas, el cambio climático, la reducción del riesgo de desastres y la eficiencia de los recursos, y fortalecer el papel de la educación ambiental en el contexto de la EDS.31. APOYAR a las autoridades educativas, ambientales pertinentes y otros a adherirse a los principios y enfoques de la EDS en su planificación curricular, los mecanismos institucionales y los marcos de personal, por lo que existe la capacidad adecuada para la integración de la EDS en las políticas educativas y ambientales de todos los países.
32. FOMENTAR ambientales, educativas y otras autoridades competentes de EDS y las organizaciones no gubernamentales a que incorporen activamente la EDS en Nacional Ambiental y los Planes de Acción Educativa. Con este fin, encomendamos la plena utilización de los recursos existentes incluyendo las áreas protegidas, tales como las reservas de biosfera de la UNESCO, para el aprendizaje al aire libre y de investigación, la sensibilización de niños y adultos sobre problemas actuales y futuros de desarrollo sostenible y equiparlos con las manos-sobre los conocimientos y habilidades para el desarrollo sostenible estilos de vida.
33. FORTALECER y mejorar los mecanismos internacionales existentes, las organizaciones e instituciones para la transferencia de conocimientos,  tecnologías e innovaciones, para la creación de capacidades viables en todo el  mundo EDS. Optimizar el uso de los existentes y crear nuevos intercambios educativos internacionales y asociaciones dentro y entre los países que patrocinan becas, pasantías y ayudas, entre otros, por los que emplean las nuevas tecnologías, con especial consideración de las necesidades de los países en desarrollo.
34. ABOGAR por la inversión en la EDS debe considerarse como parte integral de financiamiento del desarrollo. Fomentar la provisión de oportunidades económicas mediante el apoyo a la incorporación de la EDS en las carteras de inversión de las instituciones financieras nacionales e internacionales.
35. ANIMAR y proporcionar incentivos a las instituciones educativas para adoptar el "enfoque de la institución en su conjunto" incluyendo el diseño, la construcción, la operación, la dirección, planes de estudios, gobernanza, y conexiones con comunidades. Y más  allá, promueva buenas prácticas en cuanto a esto, incluyendo en el edificio el concepto 'handprint' que anima acciones tangibles positivas EDS.
36. APOYAR las reformas aceleradas en los programas educativos de pre y en servicio de docentes para mejorar las competencias de los maestros en la EDS.
37. ASEGURAR que la EDS es un elemento integral de la educación post-2015 y de la agenda de desarrollo y los objetivos futuros de desarrollo sostenible, del establecimiento de objetivos tangibles mundial y nacional, en consonancia con los actuales procesos de la ONU, para asegurar la alta calidad, relevante, el aprendizaje permanente para desarrollo sostenible para todos. En  este contexto, ASEGURAR que al final de la Década de Naciones Unidas de ESD, un marco sustancialmente de postdécada hay lugar para ESD.
38. ADOPTAR medidas para fortalecer la investigación basada en la evidencia sobre la EDS, tanto cualitativa como cuantitativa, que se ocupa de los procesos de aprendizaje y factores que impulsan el cambio positivo para el medio ambiente, la sostenibilidad económica y social en diferentes contextos y entornos.
39. AUMENTAR el control a nivel mundial y evaluar periódicamente la aplicación de la EDS también más allá de 2014, después del final del Decenio, con el fin de captar las lecciones aprendidas y sacar provecho de los progresos realizados y los retos encontrados, siguiendo los ejemplos existentes a nivel regional y nacional.
40. INCLUIR el Progreso de las recomendaciones del Comunicado de Tbilisi a través de los mecanismos de presentación de informes de EDS, incluidas en la Declaración de Bonn, según corresponda.
Agradecemos a los organizadores de Tbilisi 35 el Gobierno de Georgia y sus socios, la UNESCO y el PNUMA.

(*) Traducción propia.
Web del evento: http://www.tbilisiplus35.ge/
Declaración (original) de Tbilisi+35: http://www.tbilisiplus35.ge/index.php?option=com_content&view=article&id=148&lang=en
Declaración de Tbilisi-1977: http://unesdoc.unesco.org/images/0003/000327/032763sb.pdf