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sábado, 20 de junio de 2015

Gutiérrez Bastida, J.M. (2015): Desafíos actuales de la Educación Ambiental


Ponencia presentada en las III Jornadas Técnicas en Educación Ambiental. NUEVOS OBJETIVOS EN ACTIVIDADES DE EDUCACIÓN AMBIENTAL.Vitoria-Gasteiz, 18 de junio de 2015. Ataria - Centro de Interpretación de los humedales de Salburua. 

Desafíos actuales de la Educación Ambiental

Mirar desde el presente hacia el futuro requiere partir de los resultados de un diagnóstico o de una evaluación de lo realizado hasta ahora por la EA. Necesitamos ver la fotografía actual de la EA, ver sus luces y sus sombras, sus procesos y productos, para proponer nuevas o renovadas líneas de actuación. Ese va a ser el sendero que sigamos en esta presentación.
Para abordar este primer apartado nos encontramos con cierta literatura especializada que ha llegado a esta conclusión:

La EA ha fracasado

Estos autores y autoras analizados han encontrado las causas de este fracaso tanto dentro del propio campo de la EA, por su propio proceso, como fuera de él, es decir, por causas debidas al contexto en el que desarrolla su labor. Vamos con las razones externas:
1.       La crisis ambiental no ha desaparecido. Indicadores como la huella ecológica, huella hídrica o deuda ecológica muestran que el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la falta de justicia social, la desertización, la persistencia de sectores sociales desfavorecidos, la feminización de la pobreza, la pérdida de tierras productivas, la falta de atención a la salud y a la educación… siguen siendo problemas ambientales, esto es, sociales y ecológicos.

2.       No ha llegado el cambio soñado. La EA surge para ayudar a resolver los problemas medioambientales proponiendo un cambio social. Era el espíritu de Mayo del 68y… debajo de los adoquines no encontramos la playa. El cambio climático es hoy día el protagonista, es el síntoma; sin embargo, la enfermedad sigue siendo la misma que en 1968: el capitalismo (esto es algo lo que nos suele costar hablar a los educadores ambientales, parece como si
desprestigiásemos nuestro discurso al pronunciar este concepto, como si politizásemos el discurso de la EA cuando la EA, en realidad, es fundamentalmente una acción política).
[...]
Hay razones internas debido al propio desarrollo de la EA como puedan ser:
1.       Es un campo en desarrollo. María Barba nos dice que la EA es un campo, o mejor, un transcampo, en el que interactúan el campo educativo, el ambiental y el social y cultural, y que se desarrolla condicionado por las diferencias, digamos, de poder que existen entre ellas. Un campo en tensión constante e influenciado por las directrices de las políticas administrativas, del mercado… un campo en construcción, por tanto con pocas certidumbres y muchas incertidumbres, con muchas definiciones y otras tantas indefiniciones.
2.       La exigencia de cambiar los valores para hacer el cambio social, cuando, en realidad, no se han definido nunca. Es más, cuando se supera la EA superficial y entra en este espacio surge el conflicto con la realidad, es decir con el sistema productivo y consumista que propician las políticas oficiales: cómo compaginar cooperación y competición, bienestar social y justicia social, o simplemente, el yo, mi comunidad y el planeta.
El factor ‘multi’.  Multiagentesactuantes: administraciones, asociaciones y ONGs, empresas…. Agentes con multiestrategias que, quizás, compartan una finalidad común, pero que no comparten objetivos específicos, maneras de hacer, donde apenas hay intercambio, donde hay mucha experiencia de EA y de lo que no es EA. Y donde cada cual busca preservar su especificidad por encima de lo que nos es común. Multidestinatarios:
[...]
Pero, ¿es cierto que la EA ha fracasado?
1.       Hace unos años se realizó la serie “Voces contra la globalización”. En uno de los capítulos, todos los bustos parlantes ofrecían su visión del estado del planeta entre el gris carbón y el negro marte. Hasta que apareció Pedro Casaldáliga, religioso catalán, escritor y poeta, que afirmaba que a pesar de todos los pesares vamos para mejor: hay más conciencia, más ciudadanía, más movimiento popular y más solidaridad internacional. Nunca ha habido tanta ayuda al desarrollo, nunca tantas ONGs, nunca tanta solidaridad… cada día hay más conciencia de la exclusión, más indignación… Realmente, ¿hemos estado peor?
2.       Quienes vivimos en el mundo occidental utilizamos los distintos contenedores que clasifican los residuos domésticos, disfrutamos de carriles-bici, aprendemos en los centros de interpretación, vemos como se comienzan a usar vehículos eléctricos, aumenta progresivamente el uso de fuentes renovables, colaboramos con proyectos de desarrollo en países empobrecidos, aumentan opciones de comida ecológica en mercados y restaurantes, nos asociamos y creamos redes para obtener productos ecológicos, nos asociamos políticamente para encauzar la indignación y tratar de cambiar las cosas, estamos viendo los primeros edificios bioclimáticos, tenemos a nuestro alcance medicamentos genéricos, las empresas quieren lograr y exhibir sus estándares medioambientales, los bancos de alimentos han tenido que multiplicar sus almacenes, han surgido los primeros aparatos sin obsolescencia programada, aumenta la legislación ambiental… Todos estos “cambios” ¿Los ha producido el propio sistema socio-económico por sí mismo? ¿Ha tenido algo que ver la presión de sectores sociales cada vez más formados?  
3.       Un aspecto que a menudo se esquiva es el propio carácter de la educación. Los resultados de los procesos educativos no siempre se pueden medir y valorar al final del propio proceso, como afirma la propia Victoria Camps: “A veces se hace difícil creer que la educación sirve para algo porque los resultados son muy a largo plazo y pocas veces se verifican”. Además, posiblemente, los aprendizajes que se constatan y visualizan a muy largo plazo sean más trascendentes que los productos y resultados inmediatos. La catástrofe del Prestige fue un ejemplo de respuesta cívica de toda una generación de personas educadas medioambientalmente durante años, sin que dieran hasta ese momento atisbos de que lo habían hecho. La respuesta social y la respuesta educativa tanto desde movimientos sociales como desde la escuela como fue espectacular.
[...]
Además, nos permitimos afirmar ahora que la EA ha fracasado, incluso, cuando en los últimos años:
1.       La crisis. la política medioambiental y la educación ambiental fueron de las primeras en caerse de la agenda política. Han cerrado entre el 60 y el 80% de los equipamientos medioambientales del Estado. En las administraciones públicas las ayudas a la EA han disminuido o desaparecido.
2.       Control de movimientos sociales y mercantilización de la EA. En muchos casos los programas de EA institucionales, a todos los niveles (locales o internacionales), han funcionado como elementos de control de movimientos sociales que, posiblemente, hubieran desarrollado otra cultura de la sostenibilidad de una manera más crítica.  Y, también, entre tanto agente interesado (multinacionales, financieras…) se ha producido una cierta mercantilización de la EA.
3.       Sosteniblabla. Empresas financieras, del sector de automóvil, gobiernos, ONGs, educadores y educadoras ambientales y un largo etcétera, todos y todas hablamos de sostenibilidad. Se lo añadimos a todo, como el aceite y el vinagre a la ensalada. Da igual la ensalada, sosteniblablá.
[...]
Lucie Sauvé afirma que la educación ambiental apunta a construir una “identidad” ambiental, a dar un sentido a nuestro “ser en el mundo”, a desarrollar un sentimiento de pertenencia con la biosfera y a promover una cultura del compromiso. Por tanto, es momento de la nota musical “re”: toca re-pensarnos, repensar la comunidad, re-pensar el planeta, re-nacer, re-construir, re-crear, re-generar… re-clamar, re-conquistar, re-plantear. En este sentido:
1.       Si convenimos que la causa de la crisis ambiental que nos lleva hacia el colapso se deriva una manera de entender la relación entre el ser humano y el mundo, acordaremos que esa causa es fundamentalmente ética. Por tanto, el cambio hacia el que debe empujar la EA tiene que venir inexcusablemente de la mano de la ética.
2.       Una ética que:
a.       coloque la trama de la vidacomo máximo valor y como centro de toda reflexión y acción.
b.      se base en el pensamiento complejo, ya que el pensamiento complejo, tal y como afirma Morin, nos lleva a una ética de solidaridad.
c.       impulse la modificación de las políticasque afectan a estructuras económicas, tecnológicas e ideológicas básicas, que promueva más el crecimiento humano y, quizás, el decrecimiento económico, que impulse más apreciar la calidad de vida que buscar un nivel de vida cada vez más alto.
d.      una el saber con el deber. Que convierta el conocimiento en causa y origen de la acción.
3.       Una ética basada en la acción. Acción como una manera de ser, de saber, de vivir y de actuar. Se trata de explorar la ética como actividad diaria: siendo críticos, reflexionando sobre cuestiones complejas y dilemas éticos, reimaginando posibilidades…

[...]

Gutiérrez Bastida, J.M. (2015). Desafíos actuales de la educación ambiental. III Jornadas Técnicas en Educación Ambiental. NUEVOS OBJETIVOS EN ACTIVIDADES DE EDUCACIÓN AMBIENTAL.Vitoria-Gasteiz.
Texto completo: aquí.

domingo, 26 de abril de 2015

Sato (2006) Horizontes narrativos de la educación ambiental


Tradicionalmente, en los países de cultura cristiana, la llegada de un nuevo año es siempre recibida con esperanzas, confiando en que el calendario gregoriano, cartesianamente dividido en fronteras matemáticas por una mera convención, agotase con sus números las memorias ruines que asolaron el viejo tiempo. Y más en concreto, como si los dilemas surgidos en un determinado período, enmarcado por nosotros en días, años o décadas, se pudiesen apagar con la renovación de las esperanzas para los próximos trescientos sesenta y cinco días. Y los ciclos sucesivos nos hacen creer que los pecados cometidos también serán perdonados en la renovación permanente y lineal del espíritu. Alimentamos este tipo de sueños porque formamos parte de la especie humana. Los antiguos filósofos también se movían a través de las utopías construidas, de las promesas presentes en lo cotidiano de cada oráculo, balcón o calle, sobre verdades válidas para toda la humanidad. Iniciamos, así, la Década de la Educación para el Desarrollo Sostenible (2005-2014), un “tiempo nuevo” bajo la orientación y la tutela internacional de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación y la Cultura (UNESCO).   
[…]    Bien, a pesar de arrastrar tantos pecados, es verdad que la Educación Ambiental se está fortaleciendo día a día. Estudiosos, investigadores, miembros de la sociedad civil, escuelas y comunidades, alumbran el compromiso de la construcción de otro mundo posible en y desde la Educación Ambiental. Se incrementan las publicaciones, las titulaciones académicas y la compilación crece en la sucesión de experiencias y vivencias pedagógicas realizadas cada vez con mayor competencia. Podríamos tomar la Educación Ambiental como un deseo de arte. Excitaría las ideas y las emociones de la libertad en movimiento, bañada en luces de color, con las miradas expresadas por estos iconos del lenguaje. Simbólicamente, sería como la “ventana ontológica” de René Magritte, situada entre los paisajes exteriores e interiores en la mixtura de la vida. La moldura de esta ventana representaría un receptáculo con el azul del cielo, el barullo de las olas, la voluptuosidad del fuego y la fertilidad de la tierra. Entre la seriedad de Apolo y los placeres de Dionisio, la Educación Ambiental tomaría la vida como si pudiese emanar del perfume de la noche, en la aceptación fecunda de la oscuridad que recrea, retoma y revisa nuestra obligación ética ante los conflictos sociales y ambientales generados por la crisis de una época. Haríamos como Picasso: el amor por la Educación Ambiental no puede ser completamente abstracto.
Y por esto mismo, la irracionalidad envidiosa no ha aceptado que, incluso con errores, la afortunada Educación Ambiental llegase a triunfar en el mundo de las esperanzas. El camino radical ha sido crear una década entera para eliminarla, sobre las alfombras de aquello que Ventura (1998) aclara respecto a la diferencia entre los celos, la codicia y la envidia: los CELOS son fruto del miedo de perder aquello que poseemos; la CODICIA es el deseo de tener las virtudes ajenas; mientras que la ENVIDIA es desear el aniquilamiento del otro, por el grado de malestar que nos causa su buena estrella. Y sobre la racionalidad mecanicista, el viejo capitalismo se fue maquillando, se revistió de nuevos ropajes y resurgió al mundo sobre el pomposo nombre de “Educación para el Desarrollo Sostenible”. Tal vez con otra denominación, las agencias financieras apoyasen más los proyectos neoliberales que imperan en el mundo de los negocios.   
[...]

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Tomado de: Sato, M. (2006). Horizontes narrativos de la educación ambiental. Boletín del Ceneam, julio. 
Accesible en: http://www.magrama.gob.es/es/ceneam/articulos-de-opinion/2006_07sato_tcm7-53023.pdf

martes, 3 de febrero de 2015

Martínez Castillo, R. (2010) La importancia de la educación ambiental ante la problemática actual


El sistema de desarrollo dominante, con sus políticas neoliberales y enfoques mercadocéntricos contribuye a agravar los problemas socio-ambientales, bajo un contexto de la globalización del mercado. Por eso, la preocupación por el manejo sustentable del ambiente, hace imperiosa la necesidad de estructurar una educación ambiental que forme e informe acerca de esta problemática. En este sentido, la educación ambiental viene a constituir el proceso educativo que se ocupa de la relación del ser humano con su ambiente (natural y artificial) y consigo mismo, así como las consecuencias de esta relación. De esta manera, la educación ambiental debe constituir un proceso integral, que juega su papel en todo el entramado de la enseñanza y el aprendizaje. Para ello, es necesario establecer un proceso educativo que cuestione la relación de cualquier tema o
actividad del ser humano, dentro de un análisis de la importancia o incidencia en la vida social y ambiental, como es la parte pedagógica y su esencia política. 

Tomado de Martínez Castillo,  R. (2010) La importancia de la educación ambiental ante la problemática actual. Revista Electrónic@ Educare Vol. XIV, N° 1, [97-111], ISSN: 1409-42-58, Enero-Junio.
Accesible en http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=194114419010

jueves, 11 de diciembre de 2014

Barcia, ML (2014) La dimensión socio-política de la Educación Ambiental en la construcción de Ciudadanía ambiental (cidea7)

El presente trabajo busca analizar y reflexionar brevemente sobre las ideas que encierra el concepto de ciudadanía ambiental, tanto en sus aspectos históricos como semánticos y epistemológicos, para decodificar y abordar esta dimensión política de la Educación Ambiental (EA). Intentaremos cuestionar qué ideas previas e hipótesis se encuentran en el imaginario social cuando hablamos de ciudadanía, para lograr entonces identificar qué metodologías de EA se hacen imprescindibles para una verdadera construcción de sustentabilidades a partir del ejercicio de una ciudadanía ambiental, posicionándonos en una concepción de EA y su evolución, e integrando las dimensiones social y comunitaria. Buscamos así determinar las bases para la construcción de un ejercicio crítico de la ciudadanía ambiental, sobre todo ante los retos que imponen el consumismo y el individualismo predominantes y hegemónicos, sustentados por el paradigma de desarrollo neoliberal globalizante que caracteriza nuestra forma de relacionarnos entre las personas y con cada componente de nuestro planeta, intentando construir sustentabilidad hoy, aquí y ahora.


Tomado de: http://www.cidea7.pe/detalle_ponencia.php?pnte=913

lunes, 1 de diciembre de 2014

González Gaudiano (2014): El Programa de Acción Mundial en Educación para el Desarrollo Sustentable

Del 10 al 12 de noviembre se celebró en Nagoya, Japón, la Conferencia Mundial de la Unesco sobre Educación para el Desarrollo Sustentable. El evento constituyó el cierre del Decenio de la Educación para el Desarrollo Sustentable (2005-2014). Fue un evento extraño porque era por invitación. Según los datos que ofrecieron durante la clausura asistieron 1005 delegados, de 148 países y 74 ministros y viceministros de educación. Yo pude asistir a guisa de especialista en el tema por invitación de la Unesco.
Lo cierto es que los datos no concuerdan, cuando menos a nivel de representaciones oficiales. Durante el acto inaugural y aprovechando que estábamos en la primera fila del segundo piso y dominábamos la escena, Javier Benayas, un colega español sentado a mi lado se puso a contar los espacios ocupados destinados a las delegaciones oficiales. Había sólo 49 países asistentes de 75 anunciados, de los cuales 20 eran africanos, 11 asiáticos, 9 europeos, 5 de oriente medio, 2 de América Latina (Cuba y Costa Rica) y dos estados insulares del Caribe y del Pacífico. México estaba presente pero como la representante no era del sector educativo, sino de relaciones exteriores, no ocupó el lugar del delegado correspondiente. En suma, hubo un gran desdén de parte de muchos países importantes.
Durante la inauguración se anunció la creación del Premio Unesco-Japón de educación para el desarrollo sustentable, así como que las resoluciones de esta conferencia se llevarían al Foro Mundial de Educación a celebrarse del 19 al 22 de mayo en 2015, en Incheón, Korea.
Como siempre, la conferencia fue un recuento de “los grandes esfuerzos realizados y los logros obtenidos” durante el decenio. La Sra. Irina Bokova, directora general de la Unesco, mencionó dos veces que se trataba de “conclusiones elocuentes” por los cambios que se habían dado a nivel de concienciación y en los sistemas educativos. Hablando con algunos colegas que participaron en la elaboración del informe general, me mencionaron que los términos del informe original habían sido maquillados, para dar énfasis a los logros de pequeños países eliminando buenos avances producidos, por ejemplo, en Suecia, Alemania Holanda y Canadá.


El decenio se había propuesto posicionar el concepto de educación para el desarrollo sustentable en los sistemas educativos, pensándolo como una articulación de una serie de diez temas educativos, entre los que se encontraban los derechos humanos, la salud, el medio ambiente, el desarrollo regional y las tecnologías de la información y la comunicación, entre otros. Con ello se pretendía consumar el intento de sustituir a la educación ambiental por la educación para el desarrollo sustentable, con la idea de darle un enfoque más social, económico y político.

La integración de la propia conferencia fue reveladora de ese precario resultado. En la misma participó por video conferencia Achim Steiner, director ejecutivo del PNUMA, pero no estaban, ni participaron por vía alguna, representantes del PNUD, la FAO, o la OMS, por ejemplo, como era de esperarse si el decenio los hubiese interpelado. Sólo el PNUMA aparte de la propia Unesco se hizo presente en los talleres, lo que evidencia que la política de educación para el desarrollo sustentable ha seguido ceñida a los temas del medio ambiente. Situación que podemos constatar también en lo que respecta a las funciones del gobierno federal en nuestro país.

Las participaciones de los ministros y viceministros de educación se enfocaban en mencionar lo que se había logrado, los factores de éxito, las sinergias institucionales. Todos con grandes números en relación con maestros capacitados, alumnos atendidos, centros creados. Grecia por ejemplo, haciendo referencia a la Conferencia de Tesalónica de 1997; Turquía mencionando el problema del millón y medio de refugiados sirios que hay en su territorio; Canadá señalando que si bien la educación es competencia de las provincias y territorios, la educación para el desarrollo sustentable es una de las ocho áreas prioritarias para hacer énfasis en lo local; Arabia Saudita hablando de la formación de recursos humanos para transitar hacia la sociedad del conocimiento; Chipre solicitando mecanismos de financiamiento; Antigua sobre la colaboración con pequeños estados insulares vulnerables; Malawi enfatizando la formación de docentes para un nuevo plan de estudios; China sobre el fomento de intercambios internacionales para cerrar la brecha; Suecia mencionando el compromiso político y que si todo el mundo viviera como los suecos se necesitarían tres planetas. Es decir, cada uno con su tema.

Algo de llamar la atención a los mexicanos fue la participación del líder del SNTE Juan Díaz de la Torre, anunciado como catedrático, que asistió con un séquito de al menos seis personas. Habló de cómo tienen que cambiar los maestros. Que el problema no está en las aulas porque los maestros tienen disposición de acabar con el analfabetismo. Bernardo, el representante de los jóvenes que estaba en el mismo panel, le respondió que los maestros no están preparados para el cambio y que esto es ocasionado porque a los maestros se les enseña que no pueden cambiar al mundo. Díaz de la Torres replica que hay cambios pero no de la dimensión que se necesitan. Se leen menos libros y el rol que desempeña el docente en el proceso educativo es cada vez más incierto. Pero que hay que ser optimistas, porque si el cambio no se hace desde el sector educativo no se va a hacer desde ningún otro lado.

Algunas buenas actividades fueron las conducidas por La Carta de la Tierra o los talleres de Asociación Global de Universidades por el Medio ambiente y la Sustentabilidad (Gupes, por sus siglas en inglés) que promueve el PNUMA. Lo que más me llamó la atención fue la hospitalidad y la cortesía japonesa. No sólo de los patrocinadores y organizadores del evento, sino incluso de la gente en la calle, en el metro, que respondían solícitos a cualquier consulta, aunque no supieran Inglés. No he visto esto en ninguna otra parte del mundo.

Durante la conferencia nadie habló de decrecimiento, cuando se solicitaron ideas de cómo impulsar la educación para el desarrollo sustentable. Todos mencionaron las ideas trilladas de siempre: reciclar, aprovechar residuos, ahorrar energía, etc. Esto es, acciones individuales, aisladas, granitos de arena, cuando se requiere emprender desafíos colosales para cambiar la trayectoria de colisión que llevamos como civilización.

El hecho de que la mayoría de los países asistentes fueran países en desarrollo imprimió a la conferencia un sentido de “soluciones para pobres”, que insistían en la promesa del desarrollo para satisfacer sus aspiraciones de paz, justicia, bienestar. No estuvo presente ahí la discusión sobre la opulencia, el derroche, la desigualdad. Incluso en el taller sobre cambio climático en el que me habían pedido elaborar la relatoría, ante la emergencia que se vive por este complejo fenómeno, las estrategias recomendadas fueron un poco más de lo mismo. Pudimos filtrar algunas sugerencias de ir más allá de la alfabetización científica y denunciar la equivocación de desacoplar la educación del cambio climático de otras problemáticas ambientales y sociales, pero no se pudo hacer mucho más y a ver si no lo censuran en la edición final.

En fin, veremos que nos trae el nuevo Programa de Acción Global que pretende proponer a los gobiernos metas concretas y plazos perentorios. No sé si es por mi estado de ánimo por todo lo que está pasando y lo que no está pasando en el país, pero la verdad es que no hay que esperar mucho.

* Coordinador la Cátedra Unesco-UV “Ciudadanía, Educación y Sustentabilidad Ambiental del Desarrollo”
http://edgargonzalezgaudiano.blogspot.mx
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sábado, 8 de noviembre de 2014

¡¡¡Ingurugela a Nagoya!!!

Nagoya (tomada de Wikipedia)
¡¡¡Ingurugela a Nagoya!!!
En la Conferencia Mundial de la UNESCO sobre la Educación para el Desarrollo Sostenible estará Ingurugela  y el Dep. de Medio Ambiente y Política Territorial del Gobierno Vasco. Nuestra compa Miren está viajando en este momento a Tokio, antes de acercarse a Nagoya, sede de la Conferencia.
Euskadi dispondrá de un stand donde exponer sus experiencias en educación ambiental y la Agenda 21 Escolar, considerada na de las 25 mejores prácticas mundiales de la Década de Naciones Unidas la Educación para el Desarrollo Sostenible.
En la medida que tengamos información de primera mano la traeremos aquí.
De momento, este es el documento PROPUESTA DE PROGRAMA DE ACCIÓN MUNDIAL DE EDUCACIÓN PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE (EDS) COMO SEGUIMIENTO DEL DECENIO DE LAS NACIONES UNIDAS DE LA EDUCACIÓN PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE DESPUÉS DE 2014.

viernes, 7 de noviembre de 2014

UNESCO: Conferencia Mundial de EDS 2014

El Decenio de las Naciones Unidas de la Educación para el Desarrollo Sostenible (EDS).
A partir de una recomendación formulada por la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible (Johannesburgo, 2002), la Asamblea General de las Naciones Unidas decidió en diciembre de 2002 dedicar un Decenio de las Naciones Unidas a la EDS (2005-2014). La Asamblea asignó a la UNESCO el cometido de coordinar los esfuerzos internacionales orientados a lograr que la educación fuera pertinente para abordar los problemas presentes y futuros que afrontaba el desarrollo sostenible.
A mediados del Decenio, la UNESCO y el Ministerio Federal Alemán de Educación e Investigación, en colaboración con la Comisión Nacional Alemana para la UNESCO, celebraron la primera Conferencia Mundial de la UNESCO sobre la Educación para el Desarrollo Sostenible, que tuvo lugar en Bonn (Alemania) en 2009. En la conferencia se estableció un balance de los logros alcanzados en los primeros cinco años del Decenio y se imprimió un nuevo impulso para su segunda mitad.   

Tres aspectos fundamentales.
Sobre la base del documento final de la Conferencia Mundial de 2009, la Declaración de Bonn, y la estrategia renovada para la segunda mitad del Decenio, la UNESCO ha centrado su labor en tres aspectos fundamentales del desarrollo sostenible que deben abordarse mediante la educación: el cambio climático, la diversidad biológica y la reducción del riesgo de desastres.         
Las evaluaciones del Decenio de EDS, publicadas por la UNESCO en 2009 y 2012, demuestran que la EDS está cada vez más presente en las políticas educativas nacionales e internacionales. La pedagogía de la EDS está evolucionando y en el mundo entero los expertos realizan un gran volumen de actividades de calidad en este ámbito.
La EDS después del Decenio.
Aunque se han logrado grandes progresos, todavía queda mucho por hacer. El potencial de la EDS para dar forma a un futuro sostenible sigue siendo decisivo al final de su Decenio. En un mundo que afronta problemas relativos al desarrollo cada vez más complejos, es más importante que nunca aprovechar el potencial que la EDS encierra.
La EDS seguirá su marcha después de 2014. En la declaración final de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, los países participantes reconocieron la importancia de la EDS y se comprometieron a fortalecerla tras el final del Decenio.
Por lo tanto, la Conferencia Mundial de EDS de 2014 no sólo marcará el final del Decenio de EDS, sino que también será un hito importante para señalar el camino a seguir.

"Los indicadores ambientales, económicos y sociales nos señalan que nuestro actual modelo de progreso es insostenible. En nuestro mundo asoman desafíos amenazadores y escasean cada vez más los recursos. El desarrollo sostenible nos brinda la mejor oportunidad de corregir el rumbo."
Ban Ki-Moon, Secretario General de las Naciones Unidas
La Conferencia Mundial de 2014 se propone alcanzar cuatro objetivos:
1. Celebrar un decenio de acción
“¿Qué hemos logrado, cuáles son las enseñanzas extraídas?”
En la Conferencia Mundial se hará un balance de la puesta en práctica del Decenio de las Naciones Unidas de la Educación para el Desarrollo Sostenible y se celebrarán sus logros. En la Conferencia se expondrán las iniciativas, los participantes, las redes constituidas y las ideas que inspiró el Decenio, y se examinarán sus repercusiones sobre la base de los datos facilitados por las partes interesadas y acopiados por la UNESCO. Con objeto de organizar las actividades posteriores al Decenio, en la Conferencia se celebrarán los éxitos del Decenio pero se analizarán también los obstáculos encontrados y las enseñanzas extraídas. Los ejemplos de prácticas idóneas de todo el mundo aportarán indicaciones sobre enfoques viables de la EDS, y ayudarán a determinar ámbitos esenciales para la acción futura.
2. Reorientar la educación a fin de construir un mejor futuro para todos
¿De qué manera la EDS refuerza la educación de calidad?”
La Educación para el Desarrollo Sostenible permite a todos adquirir los valores, las competencias y los conocimientos necesarios para configurar un futuro en consonancia con el desarrollo sostenible. La EDS supone integrar contenidos relacionados con el desarrollo sostenible en la educación y utilizar métodos de enseñanza y aprendizaje que ayudan a los educandos a adquirir competencias como las necesarias para tener un pensamiento crítico y motivarse para actuar en favor de un futuro mejor. La EDS contribuye a que la educación sea pertinente hoy día. Partiendo de la Declaración de Bonn de 2009, en la que se afirma que "la educación para el desarrollo sostenible está imprimiendo una nueva dirección a la enseñanza y el aprendizaje para todos", la Conferencia Mundial abordará la importancia de la EDS como parte integrante de una educación de calidad en el siglo XXI.
3. Acelerar la acción en favor del desarrollo sostenible¿De qué manera se responde a los desafíos de la sostenibilidad a través de la EDS?”
El desarrollo sostenible no se puede conseguir únicamente mediante soluciones tecnológicas, la reglamentación política o los instrumentos financieros. El logro del desarrollo sostenible exige un cambio fundamental en las mentalidades que desemboque en cambios prácticos. La EDS, que postula la interdependencia del medio ambiente, la economía y la sociedad, puede propiciar este cambio. La Conferencia Mundial destacará el papel de la EDS para la transición a economías ecológicas y como catalizador de una planificación transectorial y la aplicación de programas en ámbitos como el cambio climático, la biodiversidad y la reducción de riesgos de desastre. En la Conferencia Mundial se examinará también de qué manera la EDS puede contribuir a impulsar las políticas y medidas en favor del desarrollo sostenible a fin de responder a las distintas necesidades mundiales, regionales, nacionales y locales.
4. Formular un programa para la EDS más allá de 2014
¿Cuáles son las estrategias para nuestro futuro común?”
El examen de las actividades del Decenio de las Naciones Unidas de la Educación para el Desarrollo Sostenible en la Conferencia Mundial conducirá a la formulación de estrategias para las actividades relativas a la EDS después de 2014. A un año de la fecha límite para el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y de la Educación para Todos (2015), y dos años después de la Conferencia Río+20, la Conferencia Mundial también pondrá de relieve la función esencial que desempeña la EDS para la próxima serie de objetivos mundiales de educación y desarrollo. Hará contribuciones concretas a los programas sobre educación y desarrollo sostenible posteriores a 2014. La EDS debe continuar después de 2014. La Conferencia contribuirá a que así sea.

Programa y documentos

La conferencia, de tres días de duración, incluirá un segmento de alto nivel, sesiones plenarias y diversos talleres.
En los eventos paralelos, los interesados podrán presentar sus proyectos y programas en materia de EDS.
Las exposiciones pondrán de relieve los proyectos de EDS que han dado buenos resultados, a cargo de copartícipes e interesados del mundo entero.

Documentos

Lenguas de trabajo / documentos

Inglés y francés son las lenguas de trabajo durante la Conferencia. La Interpretación en español será proporcionada para la mesa redonda de alto nivel y sesiones plenarias. La interpretación japonesa será proporcionada para la mesa redonda de alto nivel, sesiones plenarias y talleres.

Tomado de: http://www.unesco.org/new/es/unesco-world-conference-on-esd-2014/home/

lunes, 27 de octubre de 2014

Pol, E. y Castrechini, A. (2013) ¿Disrupción en la educación para la sostenibilidad?


El presente artículo plantea y confirma la sospecha de que existe una “disrupción” en la educación ambiental y la conducta ecológica responsable. Los niños conocen perfectamente cuáles son las conductas y valores considerados ambientalmente “correctos”, sin embargo, en la adolescencia se produce un descenso estadísticamente significativo, que se recupera en la muestra universitaria, pero sin alcanzar las puntuaciones de los niños. Ello tiene más que ver con características propias de la adolescencia y el contexto social, que con la Educación Ambiental. 
[...]
En la literatura se observa el uso de dos etiquetas diferentes  para hacer referencia al mismo fenómeno: “educación  ambiental” y “educación para la sostenibilidad”. La primera  es más común en las primeras iniciativas o desarrollos en  este ámbito, como
término dominante hasta la década  de los 90, mientras que la segunda es una etiqueta más  frecuente en la actualidad. El cambio de uso del término  “ambiental” por el de “Sostenibilidad” se dio buscando  una connotación más amplia e inclusiva de su significado  (aspectos ambientales, sociales, económicos, etc.), desde  su lanzamiento en el Informe Brundtland en 1987. Sin  embargo, en los últimos años se está restringiendo cada vez  más a su dimensión económica. El año 2005 aparece como  clave. En ese año se inició el Decenio de la Educación para  el Desarrollo Sostenible, instituido por Naciones Unidas  (Resolución 57/254) como un llamamiento a los educadores  de todas las áreas y niveles, tanto de la educación formal  (desde la Escuela Primaria a la Universidad) como informal  para contribuir a la formación de ciudadanas y ciudadanos  conscientes de los problemas socioambientales (Gutiérrez  et al., 2006; Vilches et al., 2009). De acuerdo con Moyano, Encina y Vicente (2007) las  investigaciones que evalúan los impactos de la educación  ambiental, parecen confirmar que la EA “mejora la calidad  de la educación en general, el rendimiento académico  y las habilidades de ciudadanía”, es decir, tienen un  efecto positivo sobre el proceso de aprendizaje en sí.  Sin embargo, la mayoría de los programas educativos  ambientales están caracterizados por proporcionar una  gran cantidad de conocimientos científicos, acerca de  los problemas ambientales así como sus causas y efectos  sobre el bienestar de la sociedad, más que sobre procesos  formativos (Jensen & Schnack, 2006; Tsevreni, 2011). De  hecho, pocos se centran en la acción, esto es, en utilizar  metodologías que fomenten el conocimiento a través de  la exploración, el contacto directo con las problemáticas  asociadas y que estimulen el análisis y la reflexión crítica  acerca de su entorno (Breitin et al., 2009; Hart, 1997, 2003;  Jensen, 1997, 2004). De acuerdo con Huckle (1991), la  red ACEU (Ambientalización Curricular de la Educación  Universitaria, 2003) y Mayer (2007), la educación ambiental  debería incluir las características de la pedagogía crítica  basada en el aprendizaje activo y experiencial, así como en  la reflexión crítica. En particular algunos autores afirman que se debería estimular a los niños para que expresen y  comuniquen sus experiencias, ideas y emociones acerca  de su entorno y su vida diaria (Barratt Hacking, Barrat &  Scott, 2007). En la misma línea, Tsevreni (2011) afirma  que la educación ambiental basada en el paradigma crítico  debería centrarse en el empoderamiento y la acción y no  sólo en la transferencia del conocimiento científico sobre  la crisis ecológica, (que por otro lado se han tornado más  matizados y complejos, y por tanto, menos evidentes y  menos fáciles de comunicar y/o transmitir).
[...]
La importancia de la implicación ambiental de los niños y jóvenes ha sido reconocida como un factor clave para cultivar una disposición de cuidado hacia el medio ambiente a lo largo de la vida (Davis, 2009; Duhn, 2012) Sin embargo, es escasa la literatura psicológica que incluya activamente las peculiaridades de los diferentes estadios del ciclo de vida humano, especialmente de la infancia y adolescencia.
Las contribuciones de la psicología, se centran más sobre la construcción de actitudes (Moyano et al., 2007; 
Páramo & Gómez, 1997) y normas sociales, a veces desde la información, los valores y las creencias (Pinheiro y Pinheiro, 2007); otras veces sobre normas sociales, o sobre engagement, como se puede seguir en Kaiser y Byrka (2011). 
[...]
La conclusión principal de la investigación es que hay  evidencias suficientes para afirmar que hay una disrupción en  los valores, las creencias y los comportamientos ambientales  y sostenibles al llegar la adolescencia. Estos se recuperan  en parte con la edad. El contexto de la investigación pone  de manifiesto que, en el caso analizado, ello no parece tan  atribuible a una disminución de programas de educación  ambiental en la secundaria, como interpreta Esteban  (s/a), sino a características propias de la adolescencia y  al contexto social externo al mundo escolar. Ello iría en  la dirección que apunta Sandoval (2012) de entender  la EA en relación a los espacios sociales más allá de las  instituciones escolares. Y estos espacios sociales tienen un  amplio espectro de casuísticas, que incluyen en sí la misma  concepción y procesos psicológicos de la adolescencia. Así,  como explica la literatura clásica sobre adolescencia, en  la interpretación de Funes (2010), la diferenciación para  construir su propia identidad en el adolescente, puede llevar  a la confrontación y negación de la norma social. Y en el  caso europeo en general, y en Cataluña en particular, lo  ambiental y la sostenibilidad se han asociado a la estructura  social dominante, y las instituciones de gobierno son los  principales emisores de mensajes sostenibilistas (no siempre  coherentes con su comportamiento institucional), lo cual  explicaría en parte la caída de puntuación en los adultos.  Un segundo aspecto a resaltar es que, a pesar de la  disminución significativa en la adolescencia, la puntuación  sigue siendo notablemente elevada. El resultado contrasta  con los obtenidos por Guevara y Fernández (2010) en  otro contexto social y momento histórico. Ello resalta la  necesidad de tomar en consideración activa la influencia  del marco socio-cultural y el contexto situacional del  comportamiento y de la construcción de las actitudes. 

Tomado de: Pol, E., & Castrechini, A. (2014). ¿Disrupción en la educación para la sostenibilidad?. Revista Latinoamericana De Psicologia, 45(3), 335-349. doi: http://dx.doi.org/10.14349/rlp.v45i3.1477

sábado, 27 de julio de 2013

7WEEC. El discurso en redes internacionales de educación para la sostenibilidad. Sabio (Cataluña)

El discurso en redes internacionales de educación para la sostenibilidad (EPS). Ejemplos de tensiones dialécticas.

Esther Sabio Collado. Universidad Autónoma De Barcelona (UAB).

Esta comunicación pretende identificar algunas tensiones dialécticas que se manifiestan en el discurso de los participantes de redes de EpS europeas y latinoamericanas, tales como: El discurso político y el discurso escolar; los roles institucionales y roles activistas (movimientos sociales); el contexto internacional y el contexto local; el mundo urbano y el mundo rural; la dimensión espacial y la dimensión temporal; la evaluación y la valoración de las actividades. Estas tensiones se ejemplificaran a partir de la experiencia de la evaluación de la red Europea Comenius SUPPORT (CE).

Presentación: pdf.



Esther Sabio trabaja actualmente en Ecuador (tomado de http://www.eldiario.ec/noticias-manabi-ecuador/266262-cursos-basicos-ambientales/)





7WEEC. La educación para la sostenibilidad (EDS) como contexto para el aprendizaje de las ciencias en la educación primaria. Castelltort (Cataluña)

La educación para la sostenibilidad (EDS) como contexto para el aprendizaje de las ciencias en la educación primaria.
Análisis de casos de centros que desarrollan propuestas innovadoras sobre el agua.

Alba Castelltort Valls. Universitat Autònoma de Barcelona.

El estudio pretende recoger y analizar buenas prácticas de centros que parten de un contexto sociocientífico –como es la problemática del uso sostenible del agua- y hacen un desarrollo didáctico que integra objetivos y contenidos relacionados con la educación científica y la ambiental. Los primeros datos nos muestran una relación positiva entre el conocimiento científico y la capacidad de comprensión y argumentación sobre la importancia de utilizar el agua de manera responsable. También hemos identificado una serie de propuestas educativas que pueden favorecer los aprendizajes.

Licenciada en Ciencias Ambientales por la Universitat Autònoma de Barcelona y estudiante de doctorado del Programa Interuniversitario de Educación Ambiental. 

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Alba al comienzo de su presentación






viernes, 26 de julio de 2013

7WEEC. Una definición de EA para el DS. Thube (Francia)

Una definición de EA para el DS: los discursos de los participantes se sientan en EA para el DS en Lyon (Francia). ¿Cuál es la definición de Educación Ambiental y Desarrollo Sostenible?

Francis Thube. iFREE. FRANCIA.


La conferencia nacional de EEEDD reunirá en Lyon, en marzo de 2013. Uno de los tres objetivos se asigna a miles de participantes a formular una definición de EEDD clara y comprensible. Todos pueden ser muy diferentes de los fundamentos de las nociones prácticas. Él la invitó a elaborar un breve texto en el que expresan lo que es, para ellos, la educación ambiental. Vamos a tratar de identificar las principales conclusiones de este estudio deberían aplicar un millar de textos escritos por personas involucradas en origen ESD y variados.

Director del Instituto de Capacitación e Investigación en Educación Ambiental - iFREE - Francés co-presidente del Colectivo de Educación Ambiental hacia un Desarrollo Sostenible - CFEEDD y Co-Presidente de la Red de Escuelas y Naturaleza - Francia.

Presentación: pdf
Comunicación completa: pdf.

Acto final del 7WEEC

7WEEC. Educación para el desarrollo sostenible: nuevos retos, nuevas prácticas en los territorios. Bischoff (Francia)

Educación para el desarrollo sostenible: nuevos retos, nuevas prácticas en los territorios. Reunión de interesados ​​en el campo alrededor de la EEDD

Aurore Bischoff. FRANCIA.

La 5 ª Conferencia Nacional del Instituto de Educación de la agricultura y el medio ambiente, se llevó a cabo del 9 al 12 de julio de 2012, en Florac, con 120 actores. La educación para el desarrollo sostenible: nuevos retos, nuevas prácticas en los territorios" fue el tema de la reunión que participan en la investigación, los agentes sobre el terreno y las estructuras de la educación y la formación se reunieron alrededor de conferencias, palabras de actores profesionales, intercambiar historias y herramientas para las fases talleres y foros.
Las producciones se pueden encontrar en el sitio web: http://www.colloque-supagroflorac.fr/2012/


Elaborando aceite de argán (Valle de Ourica)

sábado, 20 de julio de 2013

7WEEC. Educación ambiental y sostenibilidad. Battistetti (Brasil)

Educación ambiental y sostenibilidad. Contradicciones y conflictos. 
Marina Battistetti Festozo. UNESP - Bauru - São Paulo - Brasil.

La educación ambiental es un proceso de formación humana para el cambio de las relaciones entre las sociedades y el medio ambiente. Por lo tanto, no podemos afirmar que tenemos, en nuestras sociedades, una la educación ambiental único. Cada forma de interpretar la realidad nos lleva a diferentes procesos de educación ambiental. Por lo tanto, la educación ambiental crucial que concebimos, nos lleva a problematizar las relaciones entre la educación ambiental y la sostenibilidad, los análisis del concepto hegemónico de desarrollo sostenible, así como su alternativa, la construcción de sociedades sostenibles.

Graduada en Ciencias Biológicas en la Universidad del Estado de São Pablo UNESP, Botucatu (2004/2005), Brasil.

Presentación: pptx.
Documento completo: pdf




lunes, 8 de octubre de 2012

Declaración de Ahmedabad. Una llamada a la acción. Educación para la vida a través de la educación (2007)

Aprovechando el movimiento alrededor de Tbilisi+35 vamos a recordar otro documento reciente de la Unesco, para Tbilisi+30: La Declaración de Ahmedabad. Una llamada a la acción. Educación para la vida a través de la educación (2007).


La Declaración de Ahmedabad 2007: 
Una llamada a la Acción
Educación para la vida: la vida a través de la educación
28 de noviembre de 2007

Esta declaración fue desarrollada del 24 al 28 de noviembre de 2007. El proceso de redacción involucró a más de 1.500 participantes de 97 países durante la Cuarta Conferencia Internacional en Educación Ambiental. La conferencia fue patrocinada por UNESCO, UNEP y el Gobierno de la India y su anfitrión fue el Centro para la Educación Ambiental en Ahmedabad. Desde la primera conferencia internacional que se llevó a cabo en Tbilisi, Georgia en 1977, se han celebrado conferencias cada diez años, en Moscu en 1987 y en Thessaloniki, Grecia en 1997. Esta declaración fue redactada en el contexto de la Década de Educación para el Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas.

Nuestra visión es un mundo en el cual nuestro trabajo y estilos de vida contribuyan al bien común de toda vida en la Tierra. Creemos que a través de la educación, se pueden lograr estilos de vida que apoyen la integridad ecológica, la justicia social y económica, los modos de vida sostenibles y el respeto a toda forma de vida. A través de la educación podemos aprender a prevenir y resolver conflictos, respetar la diversidad cultural, crear una sociedad con un profundo respeto al cuidado y una vida en paz. Podemos aprender de los pueblos indígenas y los patrones tradicionales de vida que respetan y honran la Tierra y sus sistemas de apoyo a la vida y podemos adaptar esta sabiduría a nuestro mundo que cambia rápidamente. Podemos hacer escogencias individuales, comunitarias, nacionales y hasta globales con la debida consideración hacia el bien colectivo. Individuos, incluyendo a la juventud, la sociedad civil, los gobiernos, el sector privado, los socios donantes y otras instituciones pueden apreciar que su actuar cotidiano puede dar forma a un futuro viable del cual todos podremos estar orgullosos.


La producción y consumo humanos cada vez mayores están rápidamente socavando los sistemas de soporte de vida de la Tierra y el potencial para que toda vida prospere. Las suposiciones acerca de lo que constituye una calidad de vida aceptable para algunos, la mayoría de las veces significa privación para otros. La brecha entre ricos y pobres se está ensanchando. La crisis climática, la pérdida de biodiversidad, el incremento en los riesgos para la salud y la pobreza son indicadores de modelos de desarrollo y estilos de vida insostenibles. Existen modelos y visiones para un futuro sostenible y se necesita acción urgente para convertirlos en realidad. Los derechos humanos, la equidad de género, la justicia social y un medio ambiente saludable deben convertirse en imperativos globales. La Educación para el Desarrollo Sostenible es esencial para que esta transformación ocurra.


Mahatma Gandhi dijo, “Permitan que mi vida sea mi mensaje.” El ejemplo que damos es muy importante. A través de nuestras acciones, agregamos substancia y vigor a la búsqueda de una vida sostenible. Necesitamos re-pensar y cambiar con creatividad e imaginación, los valores por los cuales vivimos, las elecciones que hacemos y las acciones que tomamos.


Debemos reconsiderar nuestras herramientas, métodos y abordajes, nuestras políticas y economía, nuestras relaciones y alianzas, así como las verdaderas bases y el propósito de la educación y de qué manera esto se relaciona con la vida que llevamos. Al hacer nuestras elecciones, partimos de, y somos inspirados por el trabajo que se ha llevado a cabo previamente, incluyendo la Carta de la Tierra y los Objetivos de Desarrollo del Milenio.


Los procesos de Educación Ambiental apoyan y abogan por la Educación para el Desarrollo Sostenible. Tales procesos de educación deben ser relevantes, responsivos y responsables. Se insta para que la investigación brinde mayor rigor y credibilidad e identifique métodos cada vez más efectivos de aprender y compartir conocimiento. 


Todos somos tanto aprendices como educadores. La Educación para el Desarrollo Sostenible nos insta a que cambiemos y no veamos la educación como un mecanismo de entrega sino como un proceso de por vida, holístico e inclusivo. Nos comprometemos a construir alianzas y compartir nuestras diversas experiencias y conocimiento colectivo para refinar la visión de sustentabilidad mientras continuamos expandiendo su práctica.


En un mundo de crecientes capacidades para trabajar en red, acogemos nuestras responsabilidades y nos comprometemos a llevar hacia adelante las recomendaciones de esta conferencia. El sistema de las Naciones Unidas y los gobiernos alrededor del mundo necesitan apoyar la Educación Ambiental y desarrollar un marco político sano para la Educación para el Desarrollo Sostenible y comprometerse a su implementación.
Instamos a toda la gente a unírsenos en el seguimiento de los principios de sustentabilidad con humildad, inclusividad, integridad y un fuerte sentido de humanidad. Nos movemos hacia adelante después de Ahmebadad con un sentimiento de esperanza, entusiasmo y compromiso hacia la acción.


Documento completo en: http://www.tbilisiplus30.org/Declaration%20_spanish.pdf
Comentarios acerca de esta Declaración: http://forotuqueque.blogspot.com.es/2008/01/ahmadabad-el-informe-de-javier-benayas.html 

sábado, 6 de octubre de 2012

Tbilisi-1997: Declaración de la Conferencia Intergubernamental de Tbilisi sobre Educación Ambiental

A cuenta de la reciente Tbilisi+35, traemos aquí los recuerdos de 1977, la Conferencia Intergubernamental de Educación Ambiental de Tbilisi.

A los dos años del Seminario de Belgrado, se celebró lo que para muchos autores es el hito más importante de la historia de la educación ambiental: la Conferencia Intergubernamental de Educación Ambiental, Tbilisi (Georgia), del 12 al 26 de octubre de 1977. Representantes de 66 países miembros de la ONU y observadores de dos naciones que no son miembros se reunieron para la primera conferencia intergubernamental en el mundo sobre la educación ambiental, que desembocó en la liberación de una declaración oficial sobre la educación ambiental.
Según manifiesta Calvo (1997): «En Tbilisi se crea el corpus teórico de la educación ambiental, desde su definición hasta la determinación de sus áreas de actuación».
De acuerdo con Pardo (1997) en el enfoque adoptado en Tbilisi «el medio ambiente se entiende como una totalidad que abarca a la vez los aspectos naturales y los dimanantes de las actividades humanas; la educación ambiental resulta ser una dimensión del contenido y de la práctica de la educación, orientada a la prevención y a la resolución de los problemas concretos planteados por el medio ambiente, gracias a un enfoque interdisciplinario y a la participación activa y responsable de cada individuo y de la colectividad».«Desde el punto de vista de la metafórico y simbólico, Tbilisi opera como un "mito fundacional" o un "mito de origen": un acontecimiento histórico trascendente que supongo que el nacimiento de la educación ambiental institucional y social. Un hito que proyecta su sombra en el presente y en el futuro, incluso si ya no uso, no saben o no asumir la totalidad del discurso que se formuló y proyectos sobre el terreno que había, en cierto modo, establecer. De hecho, sería un ejercicio interesante para hacer las generaciones de educadores se han sumado en las últimas dos décadas y que las ideas tienen que Tbilisi, su importancia histórica y su huella en esta (aunque podríamos encontrar con la sorpresa de que no tienen ninguna)» (Meira, 2009).
«En Tbilisi se establecieron los criterios y directrices de lo que sería la EA en las décadas siguientes que, en términos generales, viene descrita por un empeño en educar sobre el medio ambiente, es decir, educar para concienciar a las personas sobre lo que significa el medio en la vida de los seres humanos en cuanto que sistema del que dependen y que deben comprender. Los tiempos de Tbilisi fueron tiempos de cambio donde la Modernidad se fue instaurando plenamente y, por suerte, la EA se encontraba bien situada. La Conferencia de Tbilisi supuso la promulgación de muchas ideas que aún están vigentes y gozan de la originalidad e innovación de la se vieron envueltas en aquellos años. La afirmación de los lazos entre el mundo de la educación y la problemática del desarrollo social, físico y humano fue un paso al frente ayer y sigue siéndolo hoy» (Muñoz Rodríguez, 2011)
«Se apostó por que la Educación Ambiental fuera considerada una pieza indiscutible en la educación permanente que todo ciudadano necesita para convivir responsablemente con el entorno físico y natural, humano y social. La especie humana debe comprender los problemas básicos que afectan a la sociedad, para lo cual la educación ha de proporcionar unos principios éticos, conocimientos técnicos v una serie de cualidades y competencias para hacer al ser humano un ser responsable. Había que empezar a ayudar a comprender la interdependencia entre los ámbitos económico, político, social y ecológico, considerando el medio ambiente desde una concepción global, basada en principios éticos de respeto, responsabilidad y participación. Se trataba de integrar la Educación Ambiental en el amplio espectro de la educación desde una visión pragmática e instrumentalista. Una época marcada "...por la exigencia de reafirmarse la Educación Ambiental como una práctica educativa concienciadora"» (Caride y Meira, 2001).

 
DECLARACIÓN DE LA CONFERENCIA INTERGUBERNAMENTAL DE TBILISI SOBRE EDUCACIÓN AMBIENTAL
La Conferencia Intergubernamental sobre Educación Ambiental, organizada por la Unesco en cooperación con el PNUMA y celebrada en la ciudad de Tbilisi, habida cuenta de la armonía y el consenso que han prevalecido en ella, aprueba solemnemente la Declaración siguiente:
En los últimos decenios, el hombre, utilizando el poder de transformar el medio ambiente, ha modificado aceleradamente el equilibrio de la naturaleza. Como resultado de ello, las especies vivas quedan a menudo expuestas a peligros que pueden ser irreversibles.
Como se proclamó en la Declaración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano,  celebrada en 1972 en Estocolmo, la defensa y la mejora del   medio ambiente para las  generaciones presentes y futuras constituyen un objetivo urgente de la humanidad.    Para el logro de esta empresa habrá que adoptar con urgencia nuevas estrategias,  incorporándolas al desarrollo, lo que representa, especialmente en los países en desarrollo,  el requisito previo de todo avance en esta dirección.    La solidaridad y la equidad en las relaciones entre las naciones deben constituir la base del nuevo orden internacional y contribuir a reunir lo antes posible todos los recursos existentes.    Mediante la utilización de los hallazgos de la ciencia y la tecnología, la educación   debe desempeñar una función capital con miras a crear la conciencia y la mejor comprensión de los problemas que afectan al medio ambiente.    Esa educación ha de fomentar la elaboración de comportamientos positivos de conducta con respecto al medio ambiente y la utilización por las naciones de sus recursos.
La educación ambiental debe impartirse a personas de todas las edades, a todos los niveles y en el marco de la educación formal y no formal.    Los medios de comunicación social tienen la gran responsabilidad de poner sus enormes recursos al servicio de esa misión educativa.    Los especialistas en cuestiones del medio ambiente así como aquéllos cuyas acciones y decisiones pueden repercutir de manera perceptible en el medio ambiente, han de recibir en el curso de su formación los conocimientos y las aptitudes necesarios y adquirir plenamente el sentido de sus responsabilidades a ese respecto.
La educación ambiental, debidamente entendida, debería constituir una educación permanente general que reaccionara a los cambios que se producen en un mundo en rápida evolución.    Esa educación debería preparar al individuo mediante la comprensión de los principales problemas del mundo contemporáneo, proporcionándole conocimientos técnicos y las cualidades necesarias para desempeñar una función productiva con miras a mejorar la vida y proteger el medio ambiente, prestando la debida atención a los valores óticos.   Al adoptar un enfoque global, enraizado en una amplia basé interdisciplinaria, la educación ambiental crea de nuevo una perspectiva general dentro de la cual se reconoce la existencia de una profunda interdependencia entre el medio natural y el medio artificial.    Esa educación contribuye a poner de manifiesto la continuidad permanente que vincula los actos del presente a las consecuencias del futuro; demuestra además la interdependencia entre las comunidades nacionales y la necesaria solidaridad entre todo el género humano.
La educación ambiental ha de orientarse hacia la comunidad. Debería interesar al individuo en un proceso activo para resolver los problemas en el contexto de realidades específicas y debería fomentar la iniciativa, el sentido de la responsabilidad y el empeño de edificar un mañana mejor. Por su propia naturaleza, la educación ambiental puede contribuir poderosamente a renovar el proceso educativo.
Con objeto de alcanzar estos objetivos, la educación ambiental exige la realización de ciertas actividades específicas para colmar las lagunas que, a pesar de las notables tentativas efectuadas, siguen existiendo en nuestros sistemas de enseñanza.
En consecuencia, la Conferencia, reunida en Tbilisi:
Dirige un llamamiento a los Estados Miembros para que incluyan en sus políticas de educación medidas encaminadas a incorporar un contenido, unas direcciones y unas actividades ambientales a sus sistemas, basándose en los objetivos y características antes mencionados;
Invita a las autoridades de educación a intensificar su labor de reflexión, investigación e innovación con respecto a la educación ambiental;
Insta a los Estados Miembros a colaborar en esa esfera, en especial mediante el intercambio de experiencias, investigaciones, documentación y materiales, poniendo además los servicios de formación a disposición del personal docente y de los especialistas de otros países;
Insta, por ultimo, a la comunidad internacional, a que ayude generosamente a fortalecer esta colaboración en una esfera de actividad que simboliza la necesaria solidaridad de todos los pueblos y que puede considerarse como particularmente alentadora para promover la comprensión internacional y la causa de la paz.

B.    RECOMENDACIONES
LA FUNCIÓN,  LOS OBJETIVOS Y LOS PRINCIPIOS RECTORES DE LA EDUCACIÓN AMBIENTAL
Recomendación n° 1

La Conferencia,
Considerando los problemas que el medio ambiente plantea a la sociedad contemporánea, y habida cuenta del papel que la educación puede y debe desempeñar para la comprensión de tales problemas,
Recomienda la adopción de algunos criterios que podrán contribuir a orientar los esfuerzos para el desarrollo de la educación ambiental a nivel nacional, regional e internacional:
1.      Aunque sea obvio que los aspectos biológicos y físicos constituyen la base natural del medio humano, las dimensiones socioculturales y económicas, y los valores éticos, definen por su parte las orientaciones y los instrumentos con los que el hombre podrá comprender y utilizar mejor los recursos de la naturaleza con objeto de satisfacer sus necesidades.
2.      La educación ambiental es el resultado de una reorientación y articulación de las diversas disciplinas y experiencias educativas que facilita la percepción integrada del medio ambiente, haciendo posible una acción más racional y capaz de responder a las necesidades sociales.
3.      Un objetivo fundamental de la educación ambiental es lograr que los individuos y las colectividades comprendan la naturaleza compleja del medio ambiente natural y del creado por el hombre, resultante de la interacción de sus aspectos biológicos, físicos,  sociales, económicos y culturales, y adquieran los conocimientos, los valores, los comportamientos y las habilidades prácticas para participar responsable y eficazmente en la prevención y solución de los problemas ambientales y en la gestión de la cuestión de la calidad del medio ambiente.
4.      Propósito fundamental de la educación ambiental es también mostrar con toda claridad las interdependencias económicas, políticas y ecológicas del mundo moderno, en el que las decisiones y comportamientos de los diversos países pueden  tener consecuencias de alcance internacional.   En ese sentido, la educación ambiental debería contribuir a desarrollar un espíritu de responsabilidad y de solidaridad entre los países y las regiones como fundamento de un nuevo orden internacional que garantice la conservación y la mejora del medio ambiente.
5.      Una atención particular ha de acordarse a la comprensión de las relaciones complejas entre el desarrollo socioeconómico y el mejoramiento del medio ambiente.
6.      Con este propósito, corresponde a la educación ambiental dispensarlos conocimientos necesarios para interpretar los fenómenos complejos que configuran el medio ambienté, fomentar aquellos valores éticos, económicos y estéticos que constituyen la base de una autodisciplina, favorezcan el desarrollo de comportamientos compatibles con la preservación y mejoramiento de ese medio, así CG:..D una amplia gama de competencias prácticas necesarias a la concepción y aplicación de soluciones eficaces a los problemas ambientales.
7.     Para la realización de tales funciones, la educación ambiental debería suscitar una vinculación más estrecha entre los procesos educativos y la realidad, estructurando sus actividades en torno a los problemas del medio ambiente que se plantean a comunidades concretas y enfocar el análisis   de aquéllos, a través de una perspectiva interdisciplinaria y globalizadora que permita una comprensión adecuada de los problemas ambientales.
8.      La educación ambiental debería ser concebida como un proceso continuo y que dispense a sus diferentes beneficiarios, gracias a una renovación permanente de sus orientaciones, contenido y métodos, un saber siempre adaptado a las condiciones cambiantes del medio ambiente.
9.      La educación ambiental debería dirigirse a todos los grupos de edad y socioprofesionales de la población.    Sus destinatarios son:   a)   el publico en general no especializado compuesto por jóvenes y adultos cuyos comportamientos cotidianos tienen una influencia decisiva en la preservación y mejora del medio ambiente;   b)   los grupos sociales específicos cuyas actividades profesionales inciden sobre la calidad de ese medio; y c) los científicos y técnicos cuyas investigaciones y prácticas especializadas constituirán la base de conocimientos sobre los cuales debe fundarse una educación, una formación y una gestión eficaz relativa al ambiente.
10.   El desarrollo eficaz de la educación ambiental exige el pleno aprovechamiento de todos los medios públicos y privados de que la sociedad dispone, para la educación de la población: sistema de educación formal, diferentes modalidades de educación extraescolar y los medios de comunicación de masas.
1 1. Para contribuir con eficacia a mejorar el medio ambiente, la acción de la educación debe vincularse con la legislación, las políticas, las medidas de control y las decisiones que los gobiernos adopten en relación al medio ambiente humano.
Recomendación n° 2
La Conferencia,
Reconociendo que la educación ambiental debería contribuir a consolidar la paz,  reducir más las tensiones internacionales y a desarrollar la comprensión mutua entre los Estados, y constituir un verdadero instrumento de la solidaridad internacional y de eliminación de todas las formas de discriminación racial,   política y económica,
Observando que el concepto de "medio ambiente" abarca una serle de elementos naturales,  creados por el hombre y sociales de la existencia humana y que los elementos sociales constituyen un conjunto de valores culturales, morales e individuales, así como de relaciones-interpersonales en las esferas del trabajo y de las actividades de tiempo libre,
Tomando nota del documento UNESCO/ ENVED 4 y, en particular, de los principios que figuran en el Capítulo II,
Habiendo tomado nota también del documento de síntesis de las reuniones regionales de expertos sobre educación ambiental (ENVED 7,  Capítulo III, párrafos 15 a 26),
Teniendo en cuenta el párrafo G7 del documento de trabajo UNESCO/ENVED 4, en el que se invita a la Conferencia a formular las finalidades, los objetivos y los principios rectores que deberían presidir la educación ambiental con objeto de satisfacer su cometido del mejor modo posible,
Considerando que todas las personas deberían gozar del derecho a la educación ambiental,
Hace suyos las finalidades, los objetivos y los principios rectores siguientes en lo que atañe a la educación  ambiental;                                                                                        
1.     Las finalidades de la educación ambiental son:
a)    ayudar a hacer comprender claramente la existencia y la importancia de la interdependencia económica, social, política y ecológica en las zonas urbanas y rurales;
b)     proporcionar a todas las perdonas la posibilidad de adquirir los conocimientos, el sentido de los valores, las actitudes, el interés activo y las aptitudes necesarios para proteger y mejorar el medio ambiente;
c)     inculcar nuevas pautas de conducta en los individuos, los grupos sociales y la sociedad en su conjunto, respecto del medio ambiente.
2.      Categorías de objetivos de la educación ambiental:
ayudar a los grupos sociales y a los individuos a adquirir una conciencia del medio ambiente global y ayudarles a sensibilizarse por esas cuestiones.
ayudar a los grupos sociales y a los individuos a adquirir una diversidad de experiencias y una comprensión fundamental del medio y de los problemas anexos.
ayudar a los grupos sociales y a los individuos a compenetrarse con una serie de valores y a sentir interés y preocupación por el medio ambiente motivándolos de tal modo que puedan participar activamente en la mejora y la protección del medio ambiente.
ayudar a los grupos sociales y a los individuos a adquirir las aptitudes necesarias para determinar y resolver los problemas ambientales.
proporcionar a los grupos sociales y a los individuos la posibilidad de participar activamente en las tareas que tienen por objeto resolver los problemas ambientales.
3.     Algunos de los principios rectores de la educación ambiental:
La educación ambiental deberla:
-   Considerar el medio ambiente en su totalidad, es decir,  en sus aspectos naturales y creados por el hombre, tecnológicos y sociales (económico, político, técnico, histórico-cultural, moral y estético);
-   Constituir un proceso continuo y permanente, comenzando por el grado preescolar y continuando a través de todas las fases de la enseñanza formal y no formal;
-  Aplicar un enfoque interdisciplinario, aprovechando el contenido específico de cada disciplina de modo que se adquiera una perspectiva global y equilibrada;
-  Examinar las principales cuestiones ambientales desde los puntos de vista local, nacional, regional e internacional de modo que los educandos se compenetren con las condiciones ambientales de otras regiones geográficas;
-   Concentrarse en las actuales situaciones ambientales y en las que pueden presentarse, habida cuenta también de la perspectiva histórica;
-  Insistir en el valor y la necesidad de la cooperación local, nacional e internacional para prevenir y resolver los problemas ambientales;
-   Considerar de manera explícita los aspectos ambientales en los planes de desarrollo y de crecimiento;
-  Hacer participar a los alumnos en la organización de sus experiencias de aprendizaje, y darles la oportunidad de tomar decisiones y aceptar sus consecuencias;
-   Establecer una relación, para los alumnos de todas las edades, entre la sensibilización por el medio ambiente, la adquisición de conocimientos, la aptitud para resolver los problemas y la clarificación de los valores, haciendo especial hincapié en sensibilizar a los más jóvenes a los problemas del medio ambienté que se plantean en su propia comunidad;
-  Ayudar a los alumnos a descubrir los síntomas y las causas reales de los problemas ambientales;
-  Subrayar la complejidad de los problemas ambientales y, en consecuencia, la necesidad de desarrollar el sentido crítico y las aptitudes necesarias para resolver los problemas;
-  Utilizar diversos ambientes educativos y una amplia gama de métodos para comunicar y adquirir conocimientos sobre el medio ambiente, subrayando debidamente las actividades prácticas y las experiencias personales.

... Siguen las recomendaciones. Texto completo en: http://unesdoc.unesco.org/images/0003/000327/032763sb.pdf

Bibliografía utilizada:
Meira, P. (2009): Outra lectura da historia da Educación Ambiental e algún apuntamento sobre a crise do presente. ambientalMENTEsustentable, xullo-decembro 2009, ano IV, II (8). A Coruña.
Pardo (1997)
Calvo, S. (1997): Redefinir la Educación Ambiental de las Recomendaciones de Tibilisi a la Agenda XXI. Ministerio del Medio Ambiente. Madrid.
Caride y Meira (2001): Educación ambiental y desarrollo humano. Ariel Educación. Barcelona.
Muñoz Rodríguez, J.M. y Salas, F. (2011): El discurso teórico de la Educación Ambiental. Muñoz Rodríguez, J.M. (coord.)(2011): Temas relevantes en teoría de la educación. Ediciones Universidad de Salamanca. Salamanca.

UNESCO (1977): Conferencia Intergubernamental sobre Educación Ambiental. Tbilisi (URSS, ahora Georgia). Informe Final.