Páginas / Web-orrialdeak

Mostrando entradas con la etiqueta Javier Benayas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Javier Benayas. Mostrar todas las entradas

martes, 9 de diciembre de 2014

CIDEA7. PANEL P2: Actores de la educación ambiental comunitaria

PANEL P2: Actores de la educación ambiental comunitaria
 


Antonio Fernando Silveira Guerra  Brasil
AMBIENTALIZAÇÃO CURRICULAR NA EDUCAÇÃO SUPERIOR NO BRASIL: DESAFIOS E PERSPECTIVAS
Co-autores: Guerra, Antonio Fernando; Figueiredo, Mara Lúcia; Orsi, Raquel. M.; Steuck, Eliane R.
AMBIENTALIZAÇÃO CURRICULAR NA EDUCAÇÃO SUPERIOR NO BRASIL: DESAFIOS E PERSPECTIVAS Guerra, A. F.; Figueiredo, M. L.; Orsi, R. M.; Steuck, E. – Universidade do Vale do Itajaí; Centro Univ. Brusque – Brasil. A temática da ambientalização curricular nas universidades constitui uma linha de investigação e de ação, em que a Educação Ambiental (EA) assume um papel transformador e emancipatório, destacado nos princípios do “Tratado da Educação Ambiental para Sociedades...
VER MÁS


Javier Benayas del Alamo España
Universidad y Educación Ambiental Comunitaria: Investigación e Implicación social.
Universidad y Educación Ambiental Comunitaria: Investigación e Implicación social. La presentación tiene dos objetivos complementarios. Por una parte se pretende analizar cuáles han sido las principales tendencias mundiales en investigación sobre Educación Ambiental Comunitaria a partir de la revisión de varios estudios internacionales en la materia que se han llevado a cabo en los últimos años. Concretamente el número monográfico editado por la revista Environmental Education...
VER MÁS





Mahesh Pradhan Kenya
La Alianza Mundial de Universidades sobre Ambiente y Sostenibilidad
La Alianza Mundial de Universidades sobre Ambiente y Sostenibilidad - The Global Universities Partnership on Environment and Sustainability (GUPES) La Alianza Mundial de Universidades sobre Ambiente y Sostenibilidad (GUPES por sus siglas en inglés) es el programa principal de la Unidad de Educación y Capacitación Ambiental del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Presentado en junio de 2012, en vísperas de la Conferencia de Río+20 y de la Iniciativa conjunta de...
VER MÁS








sábado, 10 de mayo de 2014

Benayas, J. (2014) UNIVERSIDAD Y SOSTENIBILIDAD. REFLEXIONES PARA UN DEBATE. ¿LA UNIVERSIDAD ESTÁ LIDERANDO LOS CAMBIOS NECESARIOS PARA QUE LA SOCIEDAD SE COMPROMETA CON UN FUTURO MÁS SOSTENIBLE?

En un momento en el que nuestro país está atravesando una profunda crisis, cabe plantearse si las universidades están liderando los cambios que sería necesario emprender para hacer frente a un futuro más sostenible. Es decir, a construir alternativas económicas que garanticen dejar a nuestros hijos y nietos un mundo al menos con el mismo capital natural y de recursos que hemos heredado de nuestros padres y abuelos. El sociólogo polaco Zygmunt Baumant, al recoger el Premio Príncipe de Asturias 2010 de Comunicación y Humanidades ya hacía una importante reflexión en este sentido al señalar que “nuestros nietos pagaran la factura de nuestra orgia consumista”. El nivel de explotación de recursos y los impactos generados por la especie humana sobre la Biosfera ha alcanzado niveles insostenibles y sin ninguna duda el futuro por el que debemos trabajar debe partir de los principios de la sustentabilidad o por el contrario estará muy comprometida su viabilidad. 

En esta situación las universidades deberían desempeñar un importante papel al promover alternativas y generar debates que faciliten el cambio de modelo para ir construyendo un mundo más respetuoso con el consumo de recursos y más justo en su reparto entre todos los habitantes del planeta. En este contexto UNIVERSIA está realizando una serie de actividades para promover y preparar el III Encuentro Iberoamericano de Rectores, que se realizará los días 28 y 29 de julio de 2014 en Rio de Janeiro, bajo el lema “La Universidad del Siglo XXI: Una reflexión desde Iberoamérica”. Para ello ha promovido distintos debates en abierto entre la comunidad universitaria sobre los grandes retos a los que se enfrenta la universidad. 

Uno de ellos: http://participa.universiario2014.com/debates/debate?id=26 plantea recoger opiniones sobre si las universidades españolas y latinoamericanas están desempeñando un papel relevante en la estrategia de comprometer a la sociedad con los principios de la sustentabilidad. La dinamización del debate se realiza pidiendo a los participantes el posicionamiento entre dos alternativas o visiones contrapuestas. Es una forma de implicar y abrir entre los universitarios cauces para que participen activamente en procesos de reflexión y debate que pretenden ser constructivos y al que también te animamos para que participes aportando tu voto y opinión. 

LAS UNIVERSIDADES ESTÁN AVANZANDO HACIA LA SOSTENIBILIDAD 
La primera de las opciones que se plantean en este debate transmite una visión positiva sobre los esfuerzos que vienen realizando, en los últimos años, las universidades para aplicar medidas ambientales y de compromisos concretos con la sostenibilidad. En un estudio realizado en 2011 por el grupo de Evaluación de la comisión CADEP-CRUE “Evaluación de las políticas universitarias de sostenibilidad como facilitadoras para el desarrollo de los campus de excelencia internacional CEI)”  http://www.crue.org/Sostenibilidad/CADEP/Documents/Documentos/22.INFORME_EVALUACION_COMPLETO.pdf y financiado por el Ministerio de Educación se ponen de manifiesto algunos de los avances logrados en este campo por las universidades españolas. Tras aplicar cerca de 200 indicadores a más de 30 universidades españolas se identifican que los principales avances y actuaciones se han dado principalmente en el ámbito de la gestión de sus campus y en las actuaciones relacionadas con la sensibilización ambiental de la comunidad universitaria. Concretamente se identifican buenas prácticas en las actuaciones para ampliar y diversificar la biodiversidad de sus zonas verdes; en la mejora de la gestión tanto de los residuos tóxicos y peligrosos como en la recogida selectiva de los distintos tipos de residuos; en la aplicación de políticas de fomento de medidas para favorecer un transporte más sostenible como el uso de la bicicleta o en la incorporación de medidas para la reducción del consumo energético. 
[...]
hay caminos trazados y el sistema universitario ya está experimentado un importante cambio y evolución en los procesos para incorporar políticas de sostenibilidad en sus campus. Aunque los pasos dados han permitido recorrer un trecho importante del camino aún quedan importantes cimas que hay que alcanzar. Cimas que plantean escollos de gran dificultad. A pesar de que las características y circunstancias de cada universidad son distintas, los problemas son muy similares y próximos.
[...]


Tomado del Boletín del Ceneam (mayo, 2014): http://www.magrama.gob.es/es/ceneam/2014-05-Benayas_tcm7-326014.pdf

lunes, 8 de octubre de 2012

Declaración de Ahmedabad. Una llamada a la acción. Educación para la vida a través de la educación (2007)

Aprovechando el movimiento alrededor de Tbilisi+35 vamos a recordar otro documento reciente de la Unesco, para Tbilisi+30: La Declaración de Ahmedabad. Una llamada a la acción. Educación para la vida a través de la educación (2007).


La Declaración de Ahmedabad 2007: 
Una llamada a la Acción
Educación para la vida: la vida a través de la educación
28 de noviembre de 2007

Esta declaración fue desarrollada del 24 al 28 de noviembre de 2007. El proceso de redacción involucró a más de 1.500 participantes de 97 países durante la Cuarta Conferencia Internacional en Educación Ambiental. La conferencia fue patrocinada por UNESCO, UNEP y el Gobierno de la India y su anfitrión fue el Centro para la Educación Ambiental en Ahmedabad. Desde la primera conferencia internacional que se llevó a cabo en Tbilisi, Georgia en 1977, se han celebrado conferencias cada diez años, en Moscu en 1987 y en Thessaloniki, Grecia en 1997. Esta declaración fue redactada en el contexto de la Década de Educación para el Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas.

Nuestra visión es un mundo en el cual nuestro trabajo y estilos de vida contribuyan al bien común de toda vida en la Tierra. Creemos que a través de la educación, se pueden lograr estilos de vida que apoyen la integridad ecológica, la justicia social y económica, los modos de vida sostenibles y el respeto a toda forma de vida. A través de la educación podemos aprender a prevenir y resolver conflictos, respetar la diversidad cultural, crear una sociedad con un profundo respeto al cuidado y una vida en paz. Podemos aprender de los pueblos indígenas y los patrones tradicionales de vida que respetan y honran la Tierra y sus sistemas de apoyo a la vida y podemos adaptar esta sabiduría a nuestro mundo que cambia rápidamente. Podemos hacer escogencias individuales, comunitarias, nacionales y hasta globales con la debida consideración hacia el bien colectivo. Individuos, incluyendo a la juventud, la sociedad civil, los gobiernos, el sector privado, los socios donantes y otras instituciones pueden apreciar que su actuar cotidiano puede dar forma a un futuro viable del cual todos podremos estar orgullosos.


La producción y consumo humanos cada vez mayores están rápidamente socavando los sistemas de soporte de vida de la Tierra y el potencial para que toda vida prospere. Las suposiciones acerca de lo que constituye una calidad de vida aceptable para algunos, la mayoría de las veces significa privación para otros. La brecha entre ricos y pobres se está ensanchando. La crisis climática, la pérdida de biodiversidad, el incremento en los riesgos para la salud y la pobreza son indicadores de modelos de desarrollo y estilos de vida insostenibles. Existen modelos y visiones para un futuro sostenible y se necesita acción urgente para convertirlos en realidad. Los derechos humanos, la equidad de género, la justicia social y un medio ambiente saludable deben convertirse en imperativos globales. La Educación para el Desarrollo Sostenible es esencial para que esta transformación ocurra.


Mahatma Gandhi dijo, “Permitan que mi vida sea mi mensaje.” El ejemplo que damos es muy importante. A través de nuestras acciones, agregamos substancia y vigor a la búsqueda de una vida sostenible. Necesitamos re-pensar y cambiar con creatividad e imaginación, los valores por los cuales vivimos, las elecciones que hacemos y las acciones que tomamos.


Debemos reconsiderar nuestras herramientas, métodos y abordajes, nuestras políticas y economía, nuestras relaciones y alianzas, así como las verdaderas bases y el propósito de la educación y de qué manera esto se relaciona con la vida que llevamos. Al hacer nuestras elecciones, partimos de, y somos inspirados por el trabajo que se ha llevado a cabo previamente, incluyendo la Carta de la Tierra y los Objetivos de Desarrollo del Milenio.


Los procesos de Educación Ambiental apoyan y abogan por la Educación para el Desarrollo Sostenible. Tales procesos de educación deben ser relevantes, responsivos y responsables. Se insta para que la investigación brinde mayor rigor y credibilidad e identifique métodos cada vez más efectivos de aprender y compartir conocimiento. 


Todos somos tanto aprendices como educadores. La Educación para el Desarrollo Sostenible nos insta a que cambiemos y no veamos la educación como un mecanismo de entrega sino como un proceso de por vida, holístico e inclusivo. Nos comprometemos a construir alianzas y compartir nuestras diversas experiencias y conocimiento colectivo para refinar la visión de sustentabilidad mientras continuamos expandiendo su práctica.


En un mundo de crecientes capacidades para trabajar en red, acogemos nuestras responsabilidades y nos comprometemos a llevar hacia adelante las recomendaciones de esta conferencia. El sistema de las Naciones Unidas y los gobiernos alrededor del mundo necesitan apoyar la Educación Ambiental y desarrollar un marco político sano para la Educación para el Desarrollo Sostenible y comprometerse a su implementación.
Instamos a toda la gente a unírsenos en el seguimiento de los principios de sustentabilidad con humildad, inclusividad, integridad y un fuerte sentido de humanidad. Nos movemos hacia adelante después de Ahmebadad con un sentimiento de esperanza, entusiasmo y compromiso hacia la acción.


Documento completo en: http://www.tbilisiplus30.org/Declaration%20_spanish.pdf
Comentarios acerca de esta Declaración: http://forotuqueque.blogspot.com.es/2008/01/ahmadabad-el-informe-de-javier-benayas.html 

miércoles, 21 de marzo de 2012

Gutiérrez y Benayas: Educación para el desarrollo sostenible: fundamentos, programas e instrumentos para la década (2005-2014)

[...]  Si la historia no progresa es porque se reiteran las guerras, se multiplican las multinacionales que las sostienen, y se mantienen los gobiernos que las apoyan. Lo que sí cambia son los problemas del nuevo siglo, pues tanto sus causas como la naturaleza de sus orígenes son de distinta cualidad y naturaleza a los acontecimientos del pasado siglo. También la magnitud y la intensidad de sus manifestaciones ha sufrido modificaciones: desigualdad exponencial, cambio climático, agotamiento de los recursos, pérdida de la biodiversidad natural y cultural, alteración de los ciclos naturales, contaminación de los ecosistemas marítimos y continentales... Hoy el pensamiento sostenible exige rigor en los compromisos sociales, en igual medida que la que se invierte en los compromisos estrictamente naturales; atender las demandas del medio ambiente ya no es una cuestión de interés exclusivo por los valores singulares de la flora y de la fauna exótica de unos paraísos naturales perdidos.
Tras las Cumbres Mundiales del Medio Ambiente y el Desarrollo de Río de Janeiro (1992) y de Johannesburgo (2002), se sentaron las bases conceptuales y programáticas del legado de cambios necesarios, que, en materia de medio ambiente, había que traspasar de la década saliente a la década entrante en el umbral del milenio. Se supone que el discurso de la sostenibilidad surge con estas buenas intenciones, y también se supone que, además de nuevas palabras, nos debería traer nuevas ideas, nuevos programas y nuevas promesas. Atendiendo a estas recomendaciones, la Unesco decidió impulsar el Decenio de la Educación para el Desarrollo Sostenible (2005-2014),como un instrumento programático orientado a coordinar acciones, a promover iniciativas, a desarrollar programas y a incentivar instrumentos sociales que contribuyeran a reducir los problemas socioambientales del presente, y a paliar sus causas. El Desarrollo Sostenible aparece como uno de los ocho grandes desafíos de la humanidad, tal como lo recoge el Informe sobre los Objetivos del Milenio. Establecer alianzas internacionales supone un primer paso importante para abordar los grandes problemas del presente, pero no basta con ello; necesitamos utopías programa (en términos de Aranguren) que atiendan estos ideales con la precisión instrumental que requieren.
[...]



Extraído de: Revista Iberoamericana de Educación Número 40: Enero-Abril, 2006. Educación para el Desarrollo Sostenible: Fundamentos, Programas e Instrumentos Para La Década (2005-2014) (I). Accesible en:  http://www.rieoei.org/rie40a00c.htm 


La década avanza en tiempo real. Ahora que ya estamos plenamente instalados en el nuevo siglo, en el siglo que algunos científicos como Ramón Margaleff, artistas como Eduardo Chillida, literatos como Günter Gras, políticos como Al Gore, teólogos como Leonardo Boff, o naturalistas como Joaquín Araujo, han catalogado como el Siglo de la Ecología, seguimos buscando ideas motrices que nos permitan construir mundos a nuestra medida, mundos pensados y construidos a escala humana, y escalas humanas dotadas de instrumentos tecnológicos, científicos y artísticos para cambiar el mundo que tenemos sin destruir el que deseamos.
Es muy posible que el discurso de la sostenibilidad se haya instalado con estas intenciones, pero hemos de exigirle resultados, evidencias y pruebas convincentes. Con el eslogan Decenio de la Educación para el Desarrollo Sostenible, se pretende avanzar hacia modelos de organización social, económica y política más igualitarios y equitativos, más ecológicos, más humanos, más desarrollados y solidarios. Esta es una de las principales razones que ha llevado a la UNESCO a promover y a impulsar un tratamiento sostenido de dichas ideas a lo largo de toda una década (2005-2014).
Pero, entre la retórica de las palabras y la liturgia de los ritos, cabe el riesgo de que se nos pase otra década templando gaitas, es decir, construyendo ecobarómetros, ecotermómetros y clepsidras para ver pasar el tiempo, sin analizar las causas de los problemas socioambientales que hay detrás del modelo de civilización que estamos construyendo entre todos. ¡No seamos ingenuos! Los problemas ambientales no son responsabilidad de los ciclos naturales ni de los cambios termodinámicos, climáticos o geológicos producidos a través de una visión animista de corte aristotélico clásico. Los cambios ambientales tienen un origen social, son fruto de las acciones del ser humano y de sus construcciones científicas y tecnológicas, que interaccionan y que modifican el medio físico y sus sistemas en sentidos positivo o negativo, con resultados imprevisibles a largo plazo.
Tener en nuestras manos las semillas del futuro y disponer de parcelas abonadas para sembrar las bases de las sociedades posibles, son tareas que nadie puede emprender en solitario desde su casa, desde su empresa o desde su despacho personal. Las alianzas, las convenciones y las celebraciones son necesarias y pueden contribuir a ello, siempre y cuando sean planificadas, construidas y ejecutadas desde el mismo soporte de participación y de implicación que requieren sus acciones a distintos niveles. La responsabilidad moral y colectiva que encarnan los organismos de gestión internacional es incalculable. Su pedagogía va más allá de la imagen pública que transmiten, pues suponen un referente que marca pautas en las que puedan reflejarse. Las voces de renovación que se vienen escuchando en los últimos años en el campo de la sustentabilidad, han de trasladarse y deben ocupar espacios para llegar a ser algo más que voces de la mente (en el sentido que les da Bruner), y pensamientos volátiles en la mente de sus actores.


Extraído de: Revista Iberoamericana de Educación Número 41: Mayo-Agosto, 2006. Educación para el Desarrollo Sostenible: Fundamentos, Programas e Instrumentos Para La Década (2005-2014) (II). Accesible en:  http://www.rieoei.org/rie41a00c.htm  

jueves, 1 de marzo de 2012

Melendro, Murga y Cano (coords.): IDEAS Iniciativas De Educación Ambiental para la Sostenibilidad


Ha salido hace poco este nuevo libro en que que mi colaboración se suma a la de personas viejas conocidas, grandes amistades y otras ilustres firmas. 
El amigo Miguel Melendro de la UNED nos convocó a perpetar esta suma de IDEAS, con mayúsculas y acrónimo de Iniciativas De Educación Ambiental para la Sostenibilidad.
Motivados por el compromiso de consolidar y dar a conocer la Agenda 21 Educativa, su modelo teórico y sus realizaciones prácticas, se ofrece una "obra coral académicos y profesionales hemos sumado nuestras complementarias fortalezas en un trabajo que, sin olvidar los marcos teóricos, enfatiza nítidamente la idea de que, como en tantas otras facetas de la vida, en cuestiones de sostenibilidad 'el reto es actuar' ", tal y como reza en la presentación. Miguel junto con Mª Ángeles Murga y Antonio Cano conforma el equipo coordinador del proyecto del que podéis ver índice y presentación aquí.
En el marco de la educación ambiental para el desarrollo sostenible, este libro pretende contribuir al obligado balance de situación ante el evento que tendrá lugar el año próximo, en Río de Janeiro, al cumplirse dos décadas de su papel como sede de la primera Cumbre de la Tierra. El Programa 21 y su concreción, la Agenda 21, prometedores frutos de aquella reunión mundial, vienen ofreciendo desde entonces una guía indiscutible en el camino hacia la sostenibilidad de nuestros pueblos y ciudades.
María Novo prologa el texto.


Un abrazo desde aquí para Miguel, María N., Mª Ángeles, Mª José, Marisol, María S., David, Inma, Javier, Lucía, Leandro, Paula, Idoia, Eva y Jose Ramón, por ofrecer buenas IDEAS.


MELENDRO ESTEFANÍA, Miguel; MURGA MENOYO, Mª Ángeles y CANO PÉREZ, Antonio (coords.) (2011): IDEAS. Iniciativas De Educación Ambiental para la Sostenibilidad. Editorial UNED. Madrid.

viernes, 3 de junio de 2011

Educación para el desarrollo sostenible: evaluación de retos y oportunidades del decenio 2005-2014

Educación para el desarrollo sostenible: evaluación de retos y oportunidades del decenio 2005-2014. José Gutiérrez, Javier Benayas y Susana Calvo.


En esencia, la Década de la Educación para el Desarrollo Sostenible se propone impulsar una educación solidaria que contribuya a una correcta percepción del estado del mundo, que sea capaz de generar actitudes y compromisos responsables, y que prepare a los ciudadanos para una toma de decisiones fundamentadas dirigidas al logro de un desarrollo culturalmente plural, socialmente justo y ecológicamente sostenible, que supere las posiciones antropocéntricas clásicas y que esté orientada a la búsqueda de modelos más comprensivos e inteligentes de interacción con los ecosistemas1.
Este cambio de modelos requiere acciones e instrumentos diversos que transformen nuestras actitudes, nuestros estilos de vida, nuestros patrones de participación social, y nuestras concepciones sobre los instrumentos sociales y sobre las formas de hacer política. El reto que tiene la Educación Ambiental para el Desarrollo Sostenible (eads) y para la investigación educativa ante estas cuestiones, es el de abordar diagnósticos amplios que permitan objetivar los avances y evaluar los resultados de las acciones a corto, medio y largo plazo. Las acciones de alfabetización ambiental no tienen por qué ser estrictamente individuales ni estar limitadas a la intervención escolar, porque los marcos de referencia de la sostenibilidad exigen intervenir desde las coordenadas de la sociedad del conocimiento, y desde la multiplicidad de contextos profesionales, sociopolíticos, empresariales, asociativos y no gubernamentales de cada territorio.
[...]

Muchos discursos diplomáticos, y no pocos términos corteses, intentan dar cuenta de la diferencia entre el progreso en desarrollo humano y la ambición plasmada en la Declaración del Milenio; sin embargo, ninguno de ellos debería empañar una verdad muy simple: no se está cumpliendo la promesa hecha a los pobres del mundo. Si se realizan hoy las inversiones y se ponen en marcha las políticas necesarias para alcanzar los odm, aún se está a tiempo de cumplir la promesa de la Declaración del Milenio. Pero queda poco tiempo. Esta generación de líderes mundiales pasará a la historia como la de los que permitieron que fracasaran los odm. En vez de comprometerse con acciones, la cumbre de la onu podría dar lugar a otra ronda más de rimbombantes declaraciones por parte de los países ricos, cuya oferta constaría aún de más palabras y de ninguna acción. Un resultado como este tendría claras consecuencias para los pobres, pero en un mundo de amenazas y de oportunidades cada vez más interconectadas, ello también pondría en peligro la seguridad, la paz y la prosperidad del mundo9.
Estos informes constituyen otra de las muchas pruebas del desafío que han de afrontar en esta y en las décadas venideras los gobiernos de los países ricos, en el marco de las múltiples alianzas mundiales para un desarrollo equitativo basado en evidencias y en pruebas convincentes. No hay cooperación internacional que pueda compensar aquellas acciones que los gobiernos dejan de hacer por no priorizar un desarrollo a escala humana, por no respetar los derechos humanos, por no hacerse cargo de las desigualdades, y por no poner fin a la corrupción. Todos estos asuntos vienen siendo atendidos por la educación ambiental desde hace algunos años. Las alianzas internacionales establecidas sobre este marco han propiciado los escenarios de cambio, aunque de modo paralelo los nuevos discursos llevan la responsabilidad a un terreno de nadie. Por eso, algunos autores se muestran especialmente beligerantes y escépticos con estas cuestiones:
Quien se alegre del crecimiento económico es un hipócrita, y no sólo en privado sino también en público, pues a nadie con dos dedos de frente se le escapa el hecho de que los indicadores del crecimiento económico son también indicadores de una autodestrucción colectiva. La nueva frase acuñada de desarrollo sostenible [...] encierra en una fórmula verbal la contradicción misma que tiene que resolverse; a saber, desarrollo (crecimiento económico) y sostenibilidad (salvar la naturaleza). Mientras esta contradicción siga siendo insoluble, nos enfrentamos en el espacio público a formas de lenguaje sobre un bien común contaminado (Beck y Beck-Gernsheim, 2003, p. 337).
[...]
el discurso del desarrollo sostenible es un planteamiento que ha contribuido a diluir y a difuminar con bastante éxito todo el trabajo de sensibilización, de concienciación y de denuncia que de manera silenciosa venían construyendo los movimientos sociales proambientales en las últimas décadas, y, en tiempos aún más recientes, los profesionales de la ea. Un esfuerzo estéril, fruto de la inutilidad que acarrea la retórica cambiante de los conceptos.
El binomio «desarrollo sostenible» constituye una contradicción, una manipulación de los «desarrollistas», de los partidarios del crecimiento económico, que pretenden hacer creer en su compatibilidad con la sostenibilidad ecológica, que subordina las exigencias de la economía a las de los ecosistemas naturales y al desarrollo humano generalizado (Naredo, 1996, p. 132).
Ante una dócil apariencia de neutralidad semántica, podemos ver cómo el uso polisémico del término «desarrollo sostenible» permite acepciones del todo opuestas, que van desde quienes lo emplean como el crecimiento económico per cápita en términos de pib (Producto Interior Bruto), sin preocuparse de que el crecimiento económico explota el capital social y natural para producir más capital monetario, hasta quienes identifican desarrollo como sinónimo de más derechos y de más recursos para los pobres, y recomiendan priorizar la búsqueda del bien común con base en el patrimonio social y natural
[...]
El cambio que necesitamos tendremos que construirlo nosotros mismos; no hay soluciones prefabricadas. Está claro que los problemas ambientales surgen del uso que hace la sociedad de los recursos naturales, y que la contaminación procede de formas de producción poco eficientes y de unos estilos de vida insostenibles; son, por tanto, problemas sociales (Calvo, 1997a, p. 6); y también que en esa misma realidad está la de aquellos otros países que, aun teniendo una gran riqueza en biodiversidad y en tradición cultural, viven en la miseria más absoluta. Aquí los problemas sociales y los problemas ambientales se confunden como partes indisociables del todo al que pertenecen. Cada contexto, cada problema, cada grupo humano, tiene que inventar su propio desarrollo de acuerdo con su cultura, contando con las condiciones físicas, biológicas y socioeconómicas de su medio. Las sociedades más avanzadas, las que cuentan con mayores recursos científicos, materiales, tecnológicos y humanos, deben apostar por una cooperación eficiente que ofrezca resultados y pruebas convincentes de avance y de desarrollo. Sin embargo, no se trata sólo de actuar, sino que es necesario reflexionar, debatir y negociar para ir ajustando con más precisión la coordinación en el uso de los instrumentos sociales.
[...]

Tomado de REVISTA IBEROAMERICANA DE EDUCACIÓN. N.º 40 (2006).
Accesible en: http://www.rieoei.org/rie40a01.pdf

lunes, 4 de abril de 2011

L. H. Fonsêca: Educación ambiental a la luz de Paulo Freire

[...]
Paulo Freire, a su vez, nos trae una reflexión sobre el pensar en la acción: “Não posso investigar o pensar dos outros, referido ao mundo se não penso. Mas, não penso autenticamente se os outros também não pensam. Simplesmente, não posso pensar pelos outros nem para os outros, nem em os outros. A investigação do pensar do povo não pode ser feita sem o povo, mas com êle, como sujeito de seu pensar. E se seu pensar é mágico ou ingênuo,será pensando o seu pensar, na ação, que êle mesmo se superará. E a superação não se faz no ato de consumir idéias, mas no de produzi-las e de transformá-las na ação e na comunidade”.(FREIRE, 1974, p. 119).
[...]
Y ¿la EA cómo ha sido percibida en el contexto escolar?. Educar para o con el medio ambiente no es una preocupación reciente. Se puso énfasis en la década de los 60, en los países del Primer Mundo, con las críticas de los jóvenes al estilo de vida, valores y comportamientos de la sociedad consumista y depredadora de la época. (Leonardi, 1999, p. 392). 
En Brasil, la práctica de la Educación Ambiental fue consagrada en la Constitución de 1988, extendida para las tres esferas gubernamentales: Federal, Provincial y Municipal. Pero “… isso não impede que, até hoje, faltem políticas claras para a sua consecução”. (Leonardi, 1999, p. 393). Quizás, lo que más preocupa a los formuladores de políticas públicas para la Educación ambiental sea su conceptuación. Para Dias (1998, p. 25), “… a evolução dos conceitos de Educação Ambiental tem sido vinculada ao conceito de meio ambiente e ao modo como esse era percebido. O conceito de meio ambiente reduzido exclusivamente a seus aspectos naturais não permitia apreciar as interdependências, nem a contribuição das ciências sociais à compreensão e melhoria do meio ambiente humano”. 
En la visión de Freire (1970), los elementos de una acción pedagógica serán comprendidos en una perspectiva de sujetos constructores de su mundo, sujetos de acción y no de adaptación. Para el autor, es un ensinar a pensar certo y la curiosidad de saber exige una reflexión crítica y práctica, de modo que el propio discurso teórico sea aliado de la praxis y sea transformador. Conciencia, matiza Freire, es lo que define el hombre, lo que le confiere dignidad y libertad. La conciencia, condicionada, no obstante, por las relaciones sociales y por las relaciones materiales, es la base para la acción política transformadora.
Por reconocer “… a educação ambiental como permeadora de una educação transformadora e construtora de novas posturas, hábitos e condutas” (Pedrini, 1997, p. 72), consideramos que la reflexión de Paulo Freire mucho podrá orientar en la formulación de la propuesta de formación en EA, que creemos sea verdaderamente transformadora, caso sea resultante del pensamiento de la propia comunidad, por medio de la valorización,respeto y reconocimiento de sus saberes.
Caride y Meira hacen un análisis relativo al papel de la EA en la cuestión de la sostenibilidad, que no presupone sólo la concienciación sobre los males dejados por el proceso de industrializa-ción, por el crecimiento desordenado de las ciudades y por el aumento de la pobreza, sino que, sobre todo, la concienciación sobre los derechos individuales, mayormente, respecto a la creación de una nueva cultura de acción participativa. No es una educación sólo en pro del medio ambiente o para la defensa de las realidades sociales y ambientales más saludables, empero sí para el desarrollo de un proceso que formule nuevas lecturas de mundo, mediante la comprensión y vivencia planetaria, con el objetivo de la diseminación de una conciencia en pro del desarrollo integral que implique todas las esferas de la vida. (CARIDE y MEIRA, 1998, p. 11). En esa perspectiva, no se concibe que la Educación Ambiental sea abordada sólo por una asignatura o enfoque científico, sino que sea también por la solidaridad entre los saberes producidos por las diversas áreas del conocimiento.
[...]
Javier Benayas, profesor titular del Departamento Interuniversitario de Ecología de la Universidad Autónoma de Madrid, en el artículo “La efectividad de la Educación como factor de Cambio Ambiental”, posiciona que: “La EA parte de un juicio y una toma de postura concreta basada en la idea de que la sociedad actual en la que vivimos se enfrenta a una serie de problemas o retos ambientales que necesitan de una urgente intervención social. Las diferentes actuaciones educativas que debemos llevar a cabo en EA deben plantearse tomando como punto de partida el análisis de esos problemas ambientales más próximos e inmediatos al individuo para que éste se implique de forma directa en la solución de estos problemas. La única EA efectiva será aquélla que logre reconducir el proceso que ha dado lugar a estas degradaciones ambientales que disminuyen y alteran la calidad de vida o mejor dicho la calidad ambiental de los ciudadanos”. (BENAYAS, 1999, p. 213-214).
[...]
A título de conclusión, nos gustaría reafirmar la importancia de Paulo Freire que nos enseña sobre “o que fazer” “porque seu fazer é ação e reflexão. É práxis. É transformação do mundo“ (1979, p.145). Y que en el “quehacer” suyo a diario, esté siempre presente un cuidado especial hacia nuestro planeta Tierra, pues, si lo cuidamos, ciertamente, él cuidará todavia mejor de nosotros.
[...]


Tomado de Abbas Ibrahim Zahreddine...[et al.] (2007): Tendencias de la Investigación en Educación Ambiental al desarrollo socioeducativo y comunitario. Organismo Autónomo Parques Nacionales. Ministerio de Medio Ambiente. Madrid.
Accesible en: http://www.mma.es/secciones/formacion_educacion/recursos/rec_documentos/pdf/tendencias_paginas85_133.pdf

sábado, 27 de marzo de 2010

6IberoEA: Los puntos fuertes y débiles de los procesos de participación ambiental entendidos como procesos de aprendizaje

Los puntos fuertes y débiles de los procesos de participación ambiental entendidos como procesos de aprendizaje
Díaz, MJ, Piñeiro, C., Palavecino, M., García, D., Jiménez, A., Martín, R. y Benayas, J. (foto)

La incorporación de la ciudadanía a los procesos de decisión y gestión es un objetivo pendiente de las administraciones públicas que requiere voluntad, tiempo y experiencias concretas que generen  procesos de capacitación de la población. La cultura de participación exige esfuerzo y entrenamiento, tanto a la ciudadanía y a las organizaciones como a las administraciones, que habrán de acostumbrarse a compartir su espacio de acción. Por otro lado, existen diferentes formas y grados de participación, que oscilan desde fórmulas de participación superficial y pasiva -como la mera exposición a información pública de los proyectos o la consulta, a través de encuestas o sondeos, de las demandas sociales- hasta propuestas de participación profunda y activa, orientadas a la toma de decisiones y el control ciudadano de la gestión pública (MMA, 1999).
El trabajo que se presenta a continuación forma parte de una investigación más amplia que ha tenido como fin analizar los procesos de participación como herramientas de construcción de políticas públicas (Díaz, 2009) utilizando como caso de estudio las Estrategias de Educación Ambiental regionales en España (EEA). En concreto este documento expone los resultados de una parte de dicha investigación y se centra en abordar dos objetivos:
- Conocer la valoración de un grupo de expertos sobre si los procesos de participación son considerados procesos de aprendizajes.
- Identificar elementos que potencian o disminuyen la mejora de capacidades de los agentes implicados en dichos procesos.
Dicha investigación se fundamenta en el modelo de aprendizaje colaborativo, que analiza la participación como herramienta a través de la cual los agentes implicados desarrollan aprendizajes.
[...]

... cabe destacar entre los aspectos más positivos la introducción gradual de nuevas formas de gestión pública que ha supuesto una revolución dentro y fuera de la Administración ya que también se han
redefinido las relaciones entre administración y ciudadanía sobre todo en los ámbitos locales y regionales (Walliser, 2002). Además, se ha impregnado la metodología y los modos de hacer de muchas personas en entidades públicas y privadas, en asociaciones y ayuntamientos… Y éstos, a su vez, lo han transferido a sus compañeros de trabajo, a los destinatarios de los cursos, a los gestores con los que han tenido que reunirse, a compañeros de otros lugares… (García, 2007). Por tanto, la participación se está convirtiendo en una herramienta común para la implicación de la ciudadanía en la gestión pública y su acercamiento a la esfera política, reivindicando un derecho que en los últimos años se había delegado a otros agentes o simplemente se había dejado de ejercer.

Es importante destacar que entre los múltiples aspectos negativos que han podido obstaculizar el adecuado desarrollo e implementación de las EEAs destaca especialmente la falta de continuidad y de liderazgo firme por parte de la institución pública que promueve cada proceso. Todo debería empezar con una propuesta clara por parte de dicha Administración en la que se debería dejar claro qué se ofrece y qué se demanda a la ciudadanía (Rebollo, 2002).
Este apoyo debe ser realizado tanto por los políticos (García, 2007b; Liphart, 2000), cuya ideología de nuevo se demuestra que no tiene influencia alguna con el adecuado uso de la participación ambiental (Dion, 1984 en Blanc, 1998; Milbrath, 1986; Suárez, 1995) como por el cuerpo técnico de la Administración.
[...]