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jueves, 3 de marzo de 2011

Advertencia sostenida. Desarrollo sustentable en un mundo globalizador. Bob Jickling.



John Ralston Saul (1995), el más destacado filósofo canadiense, advierte que nosotros, especialmente los del hemisferio norte, vivimos en una sociedad corporativista con débiles pretensiones de democracia. Si aceptamos pasivamente la forma que llegue a adoptar la globalización,pero particularmente aquella modelada por una ideología corporativista, el poder se escapará de las manos del ciudadano hacia grupos representados por las elites corporativas.
Una acometida de la política globalista gravita en torno al concepto de desarrollo sustentable, idea lanzada por el informe de la World Commission on Environmet and Development (1987) titulado Our common future. Posteriormente, éste se promovió durante la Cumbre Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo celebrada en Río de Janeiro (UNCED, 1992), y ocupó nuevamente el foco de atención en la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sustentable de Johannesburgo celebrada en 2002.
Durante todo este período y con el apoyo adicional de muchos congresos, se han hecho esfuerzos concertados para transformar la educación ambiental en educación para el desarrollo sustentable. Aún más, la influencia globalizadora, en especial la ejercida por poderosos organismos como la UNESCO, ha aportado  combustible a esta transición. Las ideologías globalizadoras afectan a la educación, y sus ideólogos son inamovibles en su convicción de que van rumbo a la verdad y por lo tanto a la solución de nuestros problemas. Realmente no tienen la menor duda. Al respecto, consideremos la siguiente cita de quienes apoyan el movimiento por  el desarrollo sustentable: (La educación para el desarrollo sustentable) incluso necesitará dar cabida a la desilusionada minoría (esperemos que algún día sea pequeña) que considera que el desarrollo sustentable es un ardid, un truco o un taladro (Scott y Gough, 2003: 77).
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La EA desde su nacimiento, ha sido un movimiento con ingerencia en los problemas sociales, si bien pueden reconocerse algunas tendencias que destacan los aspectos ecológicos “verdes” del ambiente por encima de los demás, numerosos proyectos y regiones del mundo han construido su EA dentro de una perspectiva que necesariamente incluye los social. En un trabajo reciente, Heila Lotz-Sisitika (2004) señala que la EA en África está inextricablemente vinculada a problemas sociales. Asimismo, el Segundo Congreso Mundial de Educación para el Medio Ambiente celebrado en septiembre de 2004 en Río de Janeiro, destacó el dinamismo de la EA, especialmente en Brasil. Ahí se hizo evidente que la EA se da más en la confluencia de problemas ambientales y sociales; los problemas de justicia están inextricablemente atados a problemas ambientales (Jickling, 2004). Aunque necesitamos mucho más trabajo de este tipo, es difícil imaginar cómo simplemente mejoraría la situación con cambiar el nombre de la EA por EDS.
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Para terminar, el desarrollo sustentable es una idea importante, pero debemos cuidarnos de ella. Es un error considerarla un concepto organizador, o un objetivo de la educación. La EDS, por seductora que sea la idea, no está a la altura del potencial de la EA en gran parte sin realizar; potencial para trascender el presente; potencial para cambiar el status quo.
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JICKLING, B. (2006). Advertencia sostenida. Desarrollo sustentable en un mundo globalizador. Trayectorias, VIII, 63-73.

Artículo completo en: http://redalyc.uaemex.mx/redalyc/pdf/607/60715248007.pdf

jueves, 24 de febrero de 2011

Caja de herramientas para los constructores del cambio. Víctor Viñuales.

"Si el mundo alguna vez consigue a ser mejor, solo habrá sido por nosotros y con nosotros" decía José Saramago. Desde la página web de Ecología y Desarrollo (http://www.ecodes.org/traemos esta interesante propuesta para el cambio social.



Este texto está escrito para la acción. Sabemos mucho, hacemos poco. Ése es el drama de nuestro tiempo. Mientras tanto, mueren los ríos, muchas veces envenenados por nuestra codicia, mueren los niños, y
nosotros miramos a otro lado, como cambiando de canal de televisión.
Estas páginas están dirigidas a los constructores del cambio. Los cambios no se hacen solos, los cambios son hijos de las acciones de los hombres y mujeres que, insatisfechos con lo que existe, se ponen a la tarea de construir otra realidad. A esos constructores del cambio
hacia un nuevo pacto con el agua, con la naturaleza, y con nosotros mismos, va dirigido este libro.
Los constructores del cambio con frecuencia se desmoralizan o riñen entre sí. En ambos casos, el cambio se frena. No haremos las paces con el agua y con nosotros mismos, no lograremos dar agua potable a todos los  habitantes del planeta, si no logramos multiplicar los constructores del cambio.  Necesitamos más y los necesitamos más esperanzados.
Para cambiar la realidad se necesita querer hacerlo, tener esperanza en que las cosas  pueden cambiar y querer ayudar a empujar ese cambio. En segundo lugar se necesita mucha tenacidad, mucho esfuerzo: la fuerza de la inercia es tremenda. El desarrollo sostenible no aparece como generación espontánea por el mero paso de los días. Y también se necesitan herramientas adecuadas para abrir la puerta de los cambios.
En las páginas siguientes se proponen herramientas para cambiar. Unas reflexionan sobre los  constructores del cambio. Otras tienen que ver con la cultura relacional que deberían tener esos actores. Algunas tienen que ver con el enfoque de la acción, otras son ideas concretas para poner en práctica. Todas ellas, breves como píldoras, buscan provocar en el lector un diálogo con su propia experiencia como trabajador a favor de la nueva cultura del agua, a  favor del derecho humano al agua.
Algunas de estas herramientas provienen de historias de éxito, otras nacen de fracasos,  hemos acumulado muchos los constructores del cambio. Unas son hijas directas del trabajo de la Fundación Ecología y Desarrollo, otras son hijas de la observación de los proyectos que realiza un sinnúmero de organizaciones que trabajan para hacer las paces con el agua y para  dar agua potable a todos los habitantes del planeta. Todas responden a la pregunta que nos  ha tocado a nuestra generación: ¿Cómo podemos cambiar rápida, honda y extensamente nuestra manera de relacionarnos con el agua?
El tiempo apremia. Los desastres acumulados y el tiempo perdido no nos dejan mucho  margen para la pereza. Tenemos que seguir hablando, debatiendo, aclarando dudas y  confirmando certezas, pero, sobre todo, tenemos que hacer más y más rápido.

Este libro se publicó en la Colección Palabras del Agua- Tribuna del Agua de Expoagua Zaragoza 2008.
NOTA DEL AUTOR DEL LIBRO, VICTOR VIÑUALES: Me gustaría mantener contacto con personas que quieren reflexionar sobre cómo construir el cambio. Si también compartes ese interés me puedes escribir a constructoresdelcambio@ecodes.org.