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miércoles, 2 de febrero de 2011

Confint: Por un manifiesto de jóvenes europeos "CUIDEMOS EL PLANETA"

En las jornadas de presentación de la Carta Internacional de los Jóvenes: Cuidemos el Planeta a las autoridades europeas, se elaboró el siguiente manifiesto de los jóvenes europeos.



Nosotros, europeos de 12 a 15 años, nos hemos reunido en Brasilia con otros habitantes de la Tierra venidos de todo el mundo para asistir a la Conferencia Internacional "Cuidemos el Planeta". 

Nosotras y nosotros, conjuntamente, nos queremos comprometer a preservar el medio ambiente y, a nuestro nivel, contribuiremos a: 

1. Educar a todos y fomentar la concienciación sobre los efectos del calentamiento global, así como informar sobre la contaminación y el consumo de recursos. 
2. Reducir la contaminación del aire e informar sobre el impacto de las fuentes de energía no renovable y los nuevos medios de transporte. 
3. Reducir el consumo de agua, reutilizarla y movilizar todos para que cambie su comportamiento. 
4. Proteger las especies e informar a jóvenes y adultos sobre las especies animales y vegetales en peligro y movilizarnos para que cambien su comportamiento. 
5. Proteger, preservar y restaurar la biodiversidad conservando los ecosistemas y luchando contra la desertización. 
6. Insistir en que las grandes compañías que representan la economía mundial no sólo tengan cuidado con el Planeta, sino que también animen a los jóvenes a hacerlo, invirtiendo en proyectos educativos. 
7. Actuar con organismos gubernamentales y no gubernamentales para que conjuntamente se pueda tener un mundo mejor y un estilo de vida que preserve el medio. 
8. Hacer un llamamiento a los gobiernos para que creen nuevas leyes medioambientales más estrictas y difundan información sobre el medio ambiente mediante la educación, los medios de comunicación y las redes sociales. 

¡Todo el mundo puede contribuir a cambiar el comportamiento, todo el mundo puede actuar! 

En cuanto a nuestro estilo de vida podemos: 
• Detener el consumo excesivo y comprar lo que sea realmente necesario. 
• Promover aspectos positivos de cambios de comportamiento (consumir menos, caminar, usar el autobús, volver a aprender a caminar, tomar el aire ...). 
• Promover la comunicación y fomentar la concienciación, insistiendo mucho en que sea en un tono positivo y animar a la población a cambiar su comportamiento. 

En cuanto a la energía podemos: 
• Animar a las escuelas a que utilicen energías renovables. 
• Asegurarse de que no nos dejamos el ordenador o cualquier otro aparato electrónico en posición stand by y decir a todo el mundo que apague las luces y utilice bombillas de bajo consumo para ahorrar energía. 
• Hacer un "día sin carne" en el comedor de la escuela. 

En cuanto al aire podemos: 
• Utilizar y promover el uso de transporte público e indicar las consecuencias de utilizar los coches. 
• Caminar e ir con la bicicleta propia y con sistemas de bicicletas compartidas, y coche compartido. 

En cuanto al agua podemos: 
• Utilizar detergentes biológicos en casa y. 
• Reutilizar el agua de la lluvia para los WC y regar las plantas. 

En cuanto al suelo podemos: 
• Reducir el consumo, los residuos, el consumo de papel, preferir los productos sin empaquetar. 
• Fomentar la agricultura ecológica (fertilizantes ecológicos) para reducir el uso de los químicos. 
• Organizar y participar en proyectos de plantación de árboles (días especiales en la escuela). 
• Comprar en comercios locales más que a supermercados y crear una lista de productores locales de nuestro pueblo o ciudad. 

Y para comunicar y hacer oír nuestra voz nos comprometemos a: 
• Crear instrumentos de comunicación en la escuela o de grupo y difundir la Carta ampliamente (conferencias, encuentros, exposiciones...). 
• Difundir carteles, hacer anuncios en la televisión y la radio, etc. 
• Insistir en la gente, que es de interés social y económico cambiar sus comportamientos. 
• Escribir a las autoridades y firmar la Carta con un vídeo con un mensaje fuerte (somos el futuro de nuestro planeta, jóvenes preocupados y comprometidos...). 
• Presionar a los gobiernos para que trabajen unidos, ya que Europa tiene un impacto político a escala global, y pedir a nuestros políticos, a escala local, que se comprometan más. 

Avanzamos, debemos estar unidos: concienciar a todo el mundo, compartir nuestras experiencias, implementar nuestras acciones y ayudar a los países que lo necesiten, aunque haya fronteras. También queremos ser jóvenes justos: hacer que todos y todas tengan los mismos recursos y acceso al conocimiento. Por todo ello, ¡nos comprometemos a respetar el medio y construir un mundo más justo y feliz! 

sábado, 29 de enero de 2011

Pepe Gutiérrez y Teresa Pozo. Stultifera navis: celebración insostenible

A lo largo de este texto se pone énfasis en una crítica contundente a las grandes celebraciones  ambientales, a los excesos que se cometen en tantos protocolos, rituales institucionales y, sobre todo, al inútil desgaste de energías que se pierden mientras quemamos velas y derrochamos recursos estériles de forma innecesaria bajo un modelo más centrado en los fuegos artificiales del evento que en el fondo de las cuestiones que se abordan y el impacto que han de tener las acciones en la realidad.
La celebración de la década de la educación para la sustentabilidad por parte de la UNESCO, no puede impedirnos caer en la tentación de retrotraernos a escenarios pasados con los que bien pudiéramos establecer un cierto paralelismo entre algunos de los textos de la literatura clásica del siglo XV1 y las pretensiones y ostentosidad con que se conmemora el crecimiento sostenido de la década, 2005-2014; sin haber establecido de entrada la más mínima demarcación conceptual y terminológica acerca del significado de los términos y de la opción por la que se apuesta. Un énfasis importante se ha puesto desde el mundo educativo al intentar establecer una diferenciación clara y operativa a lo largo de la década de los noventa. Aportaciones más recientes acrecientan en mayor grado estas discrepancias al matizar las diferencias semánticas según los diferentes contextos de uso. 

[...]

En un ritual como éste que ha de durar una década, dos lustros, diez años, tres mil seiscientos cincuenta días…, en el que no se establece explícitamente el marco conceptual por el que se apuesta, cabe preguntarse con ingenuidad: ¿qué es realmente lo que se celebra? Podíamos ir más allá, y cuestionarnos cosas más concretas como por ejemplo, el gasto publicitario que un evento de esta magnitud puede acarrear. Posiblemente los medios de comunicación nos recordarán a diario, por activa y por pasiva, que deberíamos hacer algo para comprometernos en la conservación del planeta, nos invitarán a asociarnos, a participar en campañas verdes, y asistir a plantaciones de arbolitos, a ondear banderas, a lucir gorras, chapas y pegatinas con eslóganes oficiales de instituciones, multinacionales y patrocinadores de distinta catadura moral. ¿Alguien se ha preguntado por el número de empresas y el tipo de empleados que van a beneficiarse del evento? ¿Alguien se ha preguntado cómo vamos a conseguir mantener la actividad y la atención de los ciudadanos “de forma sostenida”, durante tanto tiempo sin que la gente acabe aborreciendo el desarrollo sustentable?
[...]

En su historia de la locura, Michel Foucault (2000: 30), incluye un capítulo titulado Stultifera navis, donde da cuenta detallada de cómo la imaginación del ser humano en las civilizaciones clásicas ha estado acompañada de una importante dosis de locura e imaginería. Locura en su versión utópica, eu-topos, lugar imaginario, en su acepción de mundo feliz y proyecto de futuro dinámico, anhelo de cambio y deseo de transformación y búsqueda del mejor mundo posible en función de nuestra capacidad de moldear el ambiente. También el concepto de locura roza con frecuencia los límites de lo absurdo y de lo anormal, de lo atípico y de lo contracultural, y por eso suele ser objeto de rechazo.
[...]



Tomado de TRAYECTORIAS AÑO VIII, NÚM. 20-21 ENERO-AGOSTO 2006. Artículo completo en: http://trayectorias.uanl.mx/20y21/dossier/stultifera_navis.pdf