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sábado, 3 de octubre de 2009

Sukarrietako ponentzia: EVALUACIÓN FORMATIVA EN PROGRAMAS DE EDUCACIÓN AMBIENTAL

Gurutzne Basterretxeak Sukarrietako ponentzia azaltzen Ingurumen Hezkuntzari buruzko VI. Korgresu Iberoamerikarrean.

Irailak, 18; osteguna. Sukarrietako Hezkuntza Saiakuntzarako Zentroko ponentzia:

PROPUESTA DE EVALUACIÓN FORMATIVA EN PROGRAMAS DE EDUCACIÓN AMBIENTAL


Propuesta basada en la investigación realizada durante varios cursos por el equipo pedagógico del Centro de Experimentación Escolar de Pedernales-Sukarrieta (CEEP) del País Vasco.

Con esta propuesta tratamos de buscar un modelo de trabajo en educación ambiental, transferible a otras áreas de conocimiento, que permita –utilizando la evaluación como elemento de mejora– “aprender a aprender”, acercarnos más al alumno o alumna que desarrolla el proceso de enseñanza-aprendizaje, desde su propio proceso de autorregulación del aprendizaje. En la medida en que cada alumno o alumna sea capaz de ajustar, recuperar o solicitar apoyo para completar su proceso de construcción de conocimiento estaremos acercándonos a ese componente individual o, por lo menos, tendremos más datos e información de lo que pasa en el grupo para poder actuar en consecuencia, logrando así que la evaluación se convierta en elemento facilitador para la atención a la diversidad.

Pensamos que sólo con procesos de este perfil se podrá conseguir el fin último de la educación ambiental: educar personas que tengan capacidad para dar respuesta individual y colectivamente a los problemas medioambientales actuales o futuros, evitando en lo posible que se limiten únicamente a aplicar recetas.

Fase Inicial

En una 1ª fase Diagnostica Inicial recogemos las ideas previas del alumnado en torno a distintas problemáticas medioambientales, para sensibilizar y provocar la suficiente permeabilidad y complicidad que haga posible compartir un programa. Estamos hablando en definitiva de una inmersión en un programa de EA.

Investigamos esas ideas previas para detectar la zona de desarrollo próximo (Vigosky) de los escolares, allí donde vamos a intervenir. Los pasos de la EA actuarán de termómetro de tal forma que nos permitirá acercarnos a las necesidades del alumnado asegurándonos que éste sea el resultante de un tratamiento integral, sin caer en la sacralización de los conceptos, ni caer en el activismo resultante de sobrevalorar los procedimientos, ni de caer en el alineamiento de una concepción frívola y adoctrinante del cambio actitudinal.

Fase procesual

2ª Fase. Procesual En esta fase acometeremos el desarrollo propio de las actividades diseñadas en el programa acentuando los siguientes momentos:

• Planificación–Acción.

Utilizando como base una V de Gowin (adaptada) se comparten los objetivos entre el alumnado y el docente en torno a tres preguntas:

o ¿Qué vamos a hacer? (buscando los ideas previas y los objetivos de la actividad)

o ¿Cómo lo vamos a hacer? (buscando el componente metodológico y actitudinal)

o ¿Para qué lo vamos a hacer? (buscando el sentido y la finalidad de la acción)

Así potenciamos:

o La atención a la diversidad, dando cabida a todas las intervenciones que salgan del grupo.

o La representación individual y social de los objetivos de la actividad y la anticipación de la acción asegurándonos, por lo tanto, de un andamiaje que permitirá la adquisición de compromisos, componente fundamental en un programa de EA.

Investigación–Reflexión.

Aseguramos al alumnado la significatividad del material a través de la interacción en el medio. Entendemos el medio ambiente como un sistema dinámico y complejo, donde se dan multitud de interrelaciones entre todos sus componentes tanto físico-químicos como biológicos, sociales, culturales, económicos... que están en constante evolución.

Implementamos a esto actividades que incluyen el análisis de datos, las reflexiones, el debate y contraste de opiniones, los juegos de simulación... que van ampliando la perspectiva del medio y de las problemáticas, tanto en su profundidad como en su ubicación en este mundo globalizado (visión global).

En la medida en que avanzamos en el desarrollo de programa acometemos la elaboración conjunta de una Red de Contenidos (basada en los mapas conceptuales de Novak), donde el grupo va implementando los nuevos conocimientos a los anteriores, en forma de red, con multitud de conexiones, surgiendo una representación gráfica que ayuda a la construcción personal y colectiva del conocimiento. El docente guía con sus preguntas la elaboración de la red aportando a ella las ideas que el alumnado va sugiriendo, abriéndose un espacio al aprendizaje entre iguales y a la atención a la diversidad. Más allá del resultante gráfico, lo más importante es que se ofrece un momento que permitirá la autorregulación y corregulación en el alumnado y, por tanto, posibilitará la consciencia individual y colectiva del conocimiento que se esta construyendo (metaprendizaje).

Fase Final

Entre los elementos que dan sentido a la realización de actividades y del aprendizaje aparece siempre la necesidad que presenta el alumnado de contar aquello que han aprendido, sobre todo las causas y consecuencias de la problemática estudiada, y las buenas prácticas descubiertas que ayudarán a resolverla. Esto se traduce en la realización de una campaña de sensibilización y cuya preparación y puesta en escena final sirve simultáneamente para afianzar la significatividad de los aprendizajes, evaluar los logros y los no-logros, y de esta forma cerrar el ciclo.

En definitiva haber provocado el impacto sensitivo, afectivo y cognitivo va dirigido a inducir el conflicto actitudinal que estimule el cambio actitudinal perseguido, para de esta forma posibilitar o, cuando menos, ayudar a cumplir nuestro sueño..., es decir, avanzar hacia un escenario de futuro deseado y alternativo al actual.

Sinceramente, por la experiencia desarrolla por el CEEP a lo largo de estos años, creemos que cambiar es posible (tal y como afirma nuestro referente principal en educación ambiental Mª Novo).


Para finalizar, ¿por qué Educación Ambiental–Constructivismo–Evaluación?

Porque entendemos que el constructivismo y la evaluación han de ser el sustento de la EA. Y que sólo desde la contextualización del enfoque constructivista a nuestros programas e intervención educativa (es decir, atendiendo las ideas previas, comunicación de objetivos, anticipación a la acción, aprendizaje entre iguales...) y de los mecanismos de regulación que aseguren el conocimiento consciente se dotará al alumnado de Responsabilidad, Compromiso, Cooperación, Solidaridad, Libertad, Justicia, Pensamiento crítico... valores básicos para conseguir la finalidad última de la Educación Ambiental, que entendemos es:

EDUCAR PERSONAS QUE TENGAN CAPACIDAD PARA DAR RESPUESTA INDIVIDUAL Y COLECTIVAMENTE A LOS PROBLEMAS MEDIOAMBIENTALES ACTUALES O FUTUROS, Y NO QUE SE LIMITEN ÚNICAMENTE A APLICAR RECETAS

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Perspectivas en EA. Articulaciones regionales.


3. Perspectivas en EA. Articulaciones regionales.
Edgar González Gaudiano (méxico), Dimas Floriani (Brasil), Isabel Martínez (Panamá) y Elisabeth Carlucci Sbardelini y Nelton Friederich (Brasil) y coordinado por Guillermo Priotto, miembro de la Unidad de Coordinación de Educación Ambiental (Argentina).

Tras la presentación del panel “Perspectivas regionales en Educación Ambiental: La contribución en Iberoamérica”, se realizó la tercer y última conferencia central a cargo de destacados especialistas internacionales.

Edgar González Gaudiano, desarrolló un análisis histórico crítico de la situación de la educación ambiental en América Latina, donde los problemas ambientales no tienen prioridad en las agendas de gobierno locales, lo que dificulta pensar la inserción de la educación en este sentido. A su vez, señaló las diferencias entre pensar una educación ambiental y una educación para el desarrollo sustentable, a menudo considerada un compartimento estanco respecto al resto.


El educador mexicano apeló, entonces a la necesidad de una profesionalización de los especialistas de la región, y tras reconocer ciertos avances surgidos durante los `90 con nuevos centros de investigación en la materia, reclamó por una mayor legitimación de la educación ambiental tanto en el ámbito público como privado.

La revisión crítica de la actividad científica y el papel que debe asumir América Latina frente a una educación para la sustentabilidad fueron algunos de los ejes de las disertaciones. Profesor titular de la Universidade Federal do Parana, Curitiba, Florián recordó que es en el espacio de la producción científica que se genera la búsqueda de nuevos contenidos y formas de construcción de saberes. Sin embargo, “las ideas de razón y verdad deben ser siempre resignificadas y convivir con lo dinámico y lo contingente” explicó el docente brasileño. En tal sentido, la racionalidad crítica clásica debe incorporar aspectos “no racionales” y “supraracionales”. “El científico moderno tambalea entre ser libre, en tanto creador de su obra, y ser guardián del orden instituído”, sostuvo D. Florián.

En tanto, el analista abrió el interrogante acerca de “qué papel debe jugar la ciencia en la legitimación de nuevos saberes” vinculados a lo ambiental de modo de transparentar sus resultados. En especial, en lo que respecta a la difusión y control social de la producción de conocimiento. A su vez, se preguntó cómo admitir la investigación de enfoques ya erradicados para re- producirlos en el laboratorio bajo una filosofía basada en la idea de progreso y bienestar. “La ciencia es también política”, sintetizó y agregó que, en relación a la ciencia, “el término Política es del orden de la autoridad”.

Elizabeth Carlucci Sbardelini, filósofa posgraduada en Educación Ambiental de la Universidad de Glasgow (Escocia) y Nelton Friederich, Director Brasileño de Coordinación y Medioambiente de Itaipú Binacional, quienes se refirieron al "Centro de Saberes y Cuidados Socioambientales de la Cuenca del Plata", que expresa la voluntad de las instituciones gubernamentales y no gubernamentales que forman parte de un Acuerdo de Cooperación y participantes de un Pacto que se amplía con el tiempo, para desarrollar un proceso dinámico e innovador que sea producto y productor de distintos niveles de cooperación interinstitucional, que tomaron como ejes principales de sus reflexiones y propuestas los siguientes:


a) El agua como tema integrador;

b) La cuenca como territorio operacional;

c) El pensamiento ambiental como marco conceptual de la acción;

d) La educación ambiental como movilizador social; y

e) La construcción colectiva de conocimientos, acciones y organización


No me resisto a añadir aquí algunos apuntes de la ponencia de la educadora peruana, Eloísa Trellez, recuperó la pluralidad de voces, culturas y paisajes de Iberoamérica y las reunió en una gran polifonía, es decir, “una música variante de la pedagogía ambiental”. Una pieza constituída por siete pasos: El paso del colibrí, donde compara a los educadores ambientales con pequeños colibríes que, gota tras gota cargadas en su pico, buscan apagar un gran incendio con la certeza de “haber hecho lo que está al alcance de sus posibilidades”. El Paso del Tiempo, al afirmar que “con la velocidad nos hemos detenido”, o mejor dicho, que tras la ilusión de inmediatez otorgada por las nuevas tecnologías, “el tiempo nos está comprimiendo sin darnos cuenta olvidando el tiempo de la naturaleza”. El Paso del Desgajamiento, donde la pensadora trasandina nos habla de la necesidad de retornar al “Todo”, porque, en palabras del Maestro Jorge Uribe “nos hemos desgajado del tronco bajo la premisa de una supuesta independencia” sin recordar de dónde venimos en realidad. El Paso de la Evolución y Ayuda Mutua, donde la ayuda mutua es condición para la evolución y el avance de la especie, retomando a Charles Darwin y sus 200 años de la Teoría de la Evolución. El Paso de la E-moción (entrar en movimiento), con hincapié en la creatividad y en el arte como formas de despertar la sensibilidad del mundo. El Paso del Buen Humor y la Ternura, ligados a la salud y la convivencia con el otro y por último, el Paso de la Escucha del amor, como una forma de escuchar al otro y construir el conocimiento a través de la acción participativa.

(Tomado de www.ambiente.gov.ar/)